La plantilla quiere puntuar hoy para zanjar ya de forma definitiva la salvación sin depender de otros resultados. / Avelino Gómez

Una victoria para salir del bache y de dudas

El triunfo ayer del Amorebieta deja en 'virtual' la salvación: un triple empate con el Sporting condena al Mirandés

ÁNGEL GARRAZA

El conjunto rojillo recibirá esta tarde (16 horas) en Anduva al Ibiza a falta de un punto para confirmar de forma matemática su continuidad en Segunda División. Puntuar hoy ante el cuadro insular zanjará cualquier duda y garantizará, ya sí de forma matemática, su novena temporada en la categoría de plata. El triunfo (1-0) que obtuvo ayer el Amorebieta ante un Huesca que ya solo se juega mejorar su clasificación, un objetivo intrascendente para un equipo que aspiraba al ascenso, convierte aún en 'virtual' la permanencia de los rojillos al haberse unido el cuadro vizcaíno a la pelea por lograr la salvación. Suma 40 puntos.

El Mirandés supera en el golaveraje tanto a Sanse como Amorebieta si llegan empatados a puntos tras las 42 jornadas, pero habría que tener en cuenta también los triples, cuádruples e, incluso, quíntuples empates a 46 puntos que se pueden dar. Pues bien, de todas las combinaciones posibles, que son muchas, hay solo una que descendería al Mirandés: una triple igualdad con los azules y el Sporting.

Se tienen en cuenta, en este sentido, los emparejamientos entre ellos. Y aquí sale perdiendo el conjunto jabato porque solo sumaría tres puntos (una victoria ante el Amorebieta), por los diez que contabiliza el Sporting y los cuatro que han conseguido los vascos.

Es la única carambola, de las numerosas que todavía se pueden producir, que arrastraría al Mirandés a Primera RFEF. Es decir, que los de Mujika ganen todo lo que queda, que el conjunto de Etxeberria acumule siete derrotas consecutivas y que los gijoneses se lleven un partido, igualen otro y pierdan el que falta.

Al haber ganado el Mirandés los dos duelos al filial donostiarra y sumar 4 de los 6 puntos frente al Málaga, cualquier otra igualdad que haya con estos dos rivales también en liza beneficiará a los rojillos. Incluso, si es solo con Sporting y Real B. En este caso, todos sumarían 6 puntos pero el balance de goles en los enfrentamientos entre ellos originaría el descenso de los guipuzcoanos.

Así que para disipar cualquier duda y para salir del bache de cuatro derrotas seguidas, qué mejor que vencer hoy al bloque de Paco Jémez. Un punto también vale, pero como decía Etxeberria «jugamos en casa, ante nuestra gente, y queremos cortar la racha negativa con los tres».

El Ibiza, mientras tanto, se presenta en Miranda ya salvado de forma oficial y con tres bajas importantes en el esquema de Paco Jémez. Así, Manu Molina, probablemente su efectivo más relevante en la medular al robar y distribuir el balón con facilidad, es baja por contratiempos físicos. Al igual que el también medio Javi Pérez y Castel, delantero y su segundo goleador (9 tantos).

Sí estarán otros futbolistas destacados: los centrales Goldar (contabiliza siete goles pese a ocupar una posición retrasada) y Juan Fernández (conocido también como Ibiza); su máximo artillero Cristian Herrera, exjugador de Primera División en el Elche, que suma diez dianas, o Ekain, quien no contaba al principio para el míster grancanario (aunque criado en Córdoba) pero se ha hecho con un hueco en sus planes.

Jémez acostumbra a jugar con cuatro defensas, si bien en ocasiones le gusta cerrar con tres y dos carrileros largos. El hecho de que el Mirandés cuente con jugadores veloces de tres cuartas partes del campo hacia delante puede hacerle desistir de esa idea.