Marqués, abrazado por Carreira junto a Imanol, fue protagonista del encuentro con sus dos goles. / avelino gómez

Mucho más que una victoria

El Mirandés se sobrepone a todas las circunstancias adversas y a las ausencias por Covid y firma uno de sus mejores partidos en Anduva tras un magnífico trabajo coral y los goles de Marqués, que doblegaron a un flojísimo Zaragoza

ÁNGEL GARRAZA

Cuando quizás menos se esperaba, dadas las numerosas bajas, finalmente siete, y ante un visitante de postín al que después de lo visto en Anduva solo le queda el nombre, los rojillos se llevaron un importantísimo triunfo merced al trabajo de todos y a los goles de Marqués. 2-0 y buenas sensaciones las que dejó el equipo con futbolistas que hasta este domingo tenían escaso protagonismo, al jugar muy pocos minutos en los últimos meses y en el eje de la zaga con el jugador del filial Sanchís, que debutaba en una alineación de liga en Segunda División. Por todo ello, es mucho más que una victoria la lograda en Anduva. No solo por los tres puntos, que son vitales para escapar de la zona peligrosa, sino por el tremendo valor que tiene haber sacado adelante este encuentro.

Con casi medio equipo considerado titular en casa al tener que guardar cuarentena (Odei, Meseguer, Álex López, Camello, Vicente...) y con jugadores que habían perdido presencia en el once hace tiempo, los de Escobar firmaron un choque muy serio ante un flojísimo Zaragoza, que solo dio muestras de querer ir a por el partido en la primera media hora. Después, se comportó como uno de los peores bloque que ha pasado por el Municipal esta campaña.

Esto, sin embargo, no puede restar merecimientos a lo conseguido por un Mirandés que se plantó con una línea de cinco atrás. El equipo se mostró más seguro que en otras ocasiones. Es una fórmula que también puede ser válida, teniendo en cuenta el recorrido de los dos laterales titulares, Imanol y Carreira.

Siete bajas presentaba el Mirandés, menos de las diez previstas el viernes por el técnico: el central Odei, los centrocampistas Meseguer, Álex López y Rementeria, además de Íñigo Vicente, Camello y Simón Moreno.

Las ausencias obligaron a Lolo Escobar a cambiar el dibujo. El equipo se plantó con una defensa de cinco hombres: con el futbolista del filial, Arroyo y Capellini por el centro mientras en las bandas se situaron Carreira e Imanol García.

Gelabert de mediocentro, con Riquelme y Brugué en esa línea de tres y más adelantados, Hassan y Marqués. Un 5-3-2, con acumulación de jugadores en la retaguardia, lo que conllevaba un mayor espíritu de contención del que hace gala el equipo de forma habitual.

Durante los la primera media hora el balón fue para el Zaragoza ante unos rojillos replegados. Los visitantes tenían la pelota, pero no hacían daño, tampoco en los saques de esquina y faltas que botaban. Los de Escobar no salieron de su campo hasta prácticamente el minuto 13, en una acción que resultó providencial porque Marqués, solo en el segundo palo, hizo el primer gol en el único acercamiento hasta ese momento a los dominios de Cristian tras aprovecharse de una internada de Riquelme, cuyo servicio acabó en el fondo de la red con el tanto del venezolano.

El choque se jugaba en campo de los jabatos, pero a los aragoneses les faltaba claridad de ideas y precisión. Dominaban, aunque salvo por la inquietud que siempre genera una jugada a balón parado, no llevaba peligro a los dominios de Lizoain.

La siguiente vez que el Mirandés cruzó la divisoria fue en el minuto 33 para lanzar un saque de esquina. Suficiente para ir ganando en confianza porque dadas las adversas circunstancias, se enfilaba el primer tiempo por delante en el marcador. Al filo del 40 se produjo otra acción significativa. La expulsión de Vada con roja directa por propinar una patada a Capellini. Los foráneos se quedaban con diez.

Iago López sustituyó tras el descanso a Sanchís, que tenía una tarjeta amarilla. El Mirandés no podía perder la ventaja numérica que tenía. Con uno más, ahora sí que tenía el cuero en su poder ante un Zaragoza que esperaba atrás, pero lo cierto es que los visitantes se mostraban como un conjunto muy romo. Muy flojo este equipo.

Gelabert tuvo el segundo pero el larguero se lo impidió, al repeler un derechazo desde la frontal. El partido estaba donde quería el Mirandés, que ahora sí lo controlaba. Movía sin prisa y los maños no inquietaban.

Solo lo hacía el cuadro de casa, que llevó por segunda vez el balón al travesaño a la salida de un córner. Después, la pelota se paseó en varias ocasiones por el área pequeña sin que hubiera rematador; y una buena contra entre Hassan y Marqués no acabó de forma exitosa. Estaba más cerca el 2-0 que el 1-1.

Tanto fue el cántaro a la fuente, que al final...llegó la segunda diana de los rojillos, que finiquitaba el compromiso. De forma muy similar a la primera porque un centro al segundo palo fue rematado por Marqués, de cabeza, superando al defensa por alto. Tres puntos vitales que se quedan en Anduva.

Mirandés: Lizoain; Carreira, Arroyo, Capellini,Sanchís (Iago López, m. 46), Imanol (Letic, m. 88), Gelabert (Oriol Rey, m. 64), Brugué, Riquelme, Hassan (Olguín, m. 79) y Marqués (Erik, m. 88).

Zaragoza: Cristian Álvarez; Francés; Lluis López, Jair; Eguaras (Zapater, m. 63), Francho (Adrián, m. 81); Fran Gámez (Borja Sáinz, m. 63), Clemente (Bermejo, m. 76); Vada, Álvaro y Narváez (Iván, m. 76).

Goles: 1-0, m. 13: Marqués; 2-0, m. 78: Marqués.

Árbitro: El andaluz Milla Alvendiz expulsó con cartulina roja directa aVada (m. 37) y mostró tarjeta amarilla a los locales Sanchis (m. 21), Gelabert (m. 25), Iago (m. 46), Carreira m. 47), Arroyo (m. 68) y a los visitantes Francho (m.13), Clemente (m. 72) y Francés (m. 83).

Incidencias: 3.076 espectadores, cerca de 800 seguidores visitantes.