Tejero intentó poner nervioso a Iñigo Vicente, pero no lo logró porque el rojillo transformó el penalti. / a. g.

Vicente cree que el punto ante el Eibar «es de oro para una familia de equipo»

Asegura que «si dura 5 minutos más el partido, igual nos llevábamos los tres» y destaca que «titulares y suplentes aquí vamos todos a una»

Á. G.

El mensaje positivo es el que prevalece en el seno del equipo tras el empate obtenido in extremis ante el Eibar. En el minuto 90 el Mirandés logró el definitivo 3-3. Íñigo Vicente considera, en este sentido, que «hay que dar mucho mérito a este punto. Es de oro. Al principio, el partido se nos puso de cara, después muy en contra con el 1-3 y al final, hemos demostrado ser una familia de equipo. Lo sacamos adelante entre todos juntos porque todos vamos en el mismo barco: los que salen de titulares y los suplentes».

El mediapunta rojillo recalca que «sabemos dónde queremos ir y lo demostramos ante un rival que está hecho para jugar la temporada que viene en Primera División. Va a estar arriba seguro». Por tal motivo, opta por quedarse con que «pudimos remontar ante un equipo que es de Primera, con jugadores de esta categoría. Hay que dar mucho mérito a lo conseguido».

El de Derio, incluso, fue más allá y destacó que «fue un punto, pero al final si el partido dura cinco minutos más podían haber sido los tres, tal y como estábamos jugando en el tramo final y después del 3-3».

¿Dónde estuvo la clave para equilibrar el marcador? Lo fundamental para el jugador es que «tanto los futbolistas que juegan de titulares como los que salen de suplentes lo damos todo. Los que salen del banquillo nos han dado mucho, que es lo que buscamos también, que todos vayamos a una. Brugui, por ejemplo, salió al final y logró el gol del empate», recordó.

Tras agradecer el apoyo que el equipo recibió desde la grada, «nos llevó en volandas, ya sabíamos que iba a ser así, y lo que tenemos que hacer es hacernos fuertes en Anduva con la ayuda de la gente», reiteró que, después del empate, no hizo ninguna celebración especial dirigida al banquillo donde se encontraba el técnico del bloque rival, Gaizka Garitano, su entrenador en el Athletic y con el que jugó muy poco en el conjunto de San Mamés.

«No, era el 3-3 y lo celebré solo con la grada. Era la efusividad del momento, un partido que veíamos casi imposible y al final lo pudimos empatar y celebrarlo con la grada. Nada más»

Tampoco estaba Vicente especialmente motivado en este encuentro. «Para nada. No tengo que demostrar nada, jugué un partido como lo hago otros días, fue un buen encuentro y sumamos un punto ante un gran equipo, que pienso que hay que dar por muy bueno».

Asegura, en el plano personal, que «noto mucho la confianza tanto del entrenador como de los compañeros. Se lo quiero agradecer en el campo, que es donde quiero demostrarlo. Me están saliendo la cosas, vamos a sacar más resultados, seguro, porque tenemos un equipo de la hostia y vamos a estar arriba, que es lo que queremos todos».

Ante el Eibar logró un gol al trasnformar una pena máxima y una asistencia. «A los futbolistas de ataque, eso nos da mucha moral para todos los partidos que vienen, pero lo importante es que valgan para puntuar y en esta ocasión sirvieron para sumar uno. Si metes gol y el equipo no puntúa no vale para nada», manifestó el '10' rojillo.