La camaradería entre ambas aficiones imperó tanto en las calles de la ciudad como en Anduva. / AVelino Gómez

El Valladolid reconoce la superioridad local y agradece la hospitalidad recibida

Tanto el club en sus medios oficiales como la Prensa y la afición de Pucela se rinden al juego del Mirandés y al trato dispensado en Miranda

ÁNGEL GARRAZA

Si no es habitual que la afición rival se una al saludo de despedida entre el equipo rojillo y la hinchada, al margen del resultado que se dé tras el tiempo reglamentario, en este caso victoria para los visitantes, tampoco lo es que el propio club reconozca en sus medios oficiales la superioridad, en este caso, del Mirandés. Acostumbrados en el mundo del fútbol a poner excusas para desviar la atención, ya sea mediante una jugada puntual, el estado del césped, una decisión arbitral... en esta oportunidad el propio club blanquivioleta reflejó que el Valladolid «sobrevivió» y que el cuadro jabato «hizo más méritos para ganar pero el Pucela, que anotó en el minuto 4, supo aguantar para vencer».

Si ya Pacheta, su entrenador, ensalzó todo lo relacionado con el Mirandés y se mostró en todo momento muy cercano tanto con el personal del club mirandesista –aseguró que «son amigos»– como con aficionados y representantes de los medios de comunicación de Miranda, posteriormente desde la entidad pucelana se recogió que «el Real Valladolid salió vivo de Anduva en un partido en el que fueron los locales, el CD Mirandés, los que más posesión y ocasiones tuvieron para hacer gol. En un guión diferente al que acostumbra a escribir este Pucela, ya que generalmente son los vallisoletanos los que dominan y arrinconan a su rival, tocó sufrir, defender y aguantar».

Los medios de comunicación también se rindieron al juego desplegado por los de Etxeberria. El Norte de Castilla tituló en portada «Inmerecida victoria». «El Pucela se mantiene en la pelea por el ascenso directo tras un pésimo partido que salvó Masip con sus paradas», se leía en el subtítulo.

«Increíble ejercicio de resistencia para una victoria que puede ser clave. El Real Valladolid se llevó tres puntos vitales al vencer por 0-1 al Mirandés en el primer triunfo en Anduva de su historia. Una victoria inmerecida a todas luces por la imagen dada y sobre todo por las ocasiones del Mirandés, que llegó a pegar tres palos en la primera parte», recogieron en el texto la Prensa vallisoletanos desplazada.

También los algo más de mil seguidores que ocuparon el Fondo Norte, así como asientos de General e, incluso, alguno de Tribuna Principal. «Ha sido el peor partido del Valladolid de toda la temporada», se reconocía a este periódico. «Vaya repaso, el Mirandés ha sido muy superior», admitían para dar por buenos los tres puntos, los menos merecidos de todo el curso. «Ha sido el mejor equipo con el que se ha enfrentado el Pucela», aseveraba otro.

Todo ello en medio del clima de camaradería y concordia que imperó durante la jornada dominical. Desde que a primeras horas del domingo fue llegando la hinchada visitante, el buen ambiente en las calles de la ciudad fue la nota predominante. Ni un solo incidente, ninguna falta de respeto e insulto tanto antes como durante y después del encuentro.

«Me gustaría no volver en Segunda, que sea solo en Primera o en la Copa. Es de esos sitios a los que da gusto. Lo mejor del partido, la hospitalidad del Mirandés. Muchas gracias!», señalaban en redes sociales. Pues eso... el fútbol en estado puro.