El último viaje para ascender

El buen ambiente y la unidad impera en el grupo, fundamental para lograr esta tarde el ascenso. /A. G.
El buen ambiente y la unidad impera en el grupo, fundamental para lograr esta tarde el ascenso. / A. G.

Jiménez se llevó a Palma a 19 futbolistas para jugar un choque en el que Melli apunta a novedad en la alineación

ÁNGEL GARRAZA

Borja Jiménez subraya que «lo mejor es no cambiar nada». Solo introducirá algunos matices porque el campo es de hierba artificial, mucho más pequeño –siete metros menos de largo y tres de ancho que Anduva– y el rival tiene un juego muy definido. Así las cosas, tampoco se esperan grandes modificaciones en el once inicial ni en la forma de plantear el choque.

El entrenador del Mirandés mantiene alguna duda en la alineación. «Tengo seguros nueve o diez», dijo en la previa. «Quedan horas, tengo muy claro lo que va a pasar, pero tengo algún truco pensado».

La baja de Melli será suplida, casi con total probabilidad, por Melli, el más veterano de la plantilla, que en esta ocasión tiene que tirar de galones en el centro de la defensa si es que finalmente juega ahí o como pivote defensivo, de '6', aunque no parece que vaya a ocupar la medular y sí el eje de la zaga.

«Si metemos a Melli por delante estaríamos mandando un mensaje demasiado conservador, no creo que sea necesario pero es evidente que en este partido necesitamos jugadores como Melli, con esa experiencia, saber estar y con esa templanza. Se va a adaptar perfectamente».

El papel que quiere jugar el bloque rojillo está claro. Ahora queda determinar si lo hace con un dibujo con más hombres en el medio del campo, con la posible entrada de Cerrajería en un terreno de juego de las características de Son Malferit.

Limones, Paris, Odei, Melli y Kijera están seguros en la zaga. Por delante, Bravo, Guridi, Romero y la posible incorporación del barakaldés. Arriba, Matheus es indiscutible y más cómo está acabando el curso, a su mejor nivel desde que llegó hace once meses. Queda saber si jugará Rodrigo, que le puede aportar más en la faceta defensiva o apuesta por el desborde de Álvaro Rey o, incluso, opta por situar a Claudio por delante y el brasileño, en ese caso, jugaría algunos metros más retrasado en busca de un gol tempranero que ya sí allanaría mucho más el camino hacia Segunda.

La incógnita del estado físico de Yanis –no jugó la ida por molestias musculares– le hace perder más opciones de jugar, al menos desde el inicio, aunque al haber entrenado esta semana casi todas las sesiones a puerta cerrada, el abulense ha querido esconder más que nunca sus cartas.

Los de Mandiola, por su parte, tienen las bajas por tarjetas del central Villapalos –es media defensa, dicen en la isla– y con Rovirola, una pieza clave en labores defensivas en la medular porque Fullana siempre acostumbra a irse hacia delante.

Álvaro Vega en la zaga y Pedro Ortiz en la zona se perfilan como los sustitutos de dos piezas claves en el entramado del míster vasco. Tiene, además, dos dudas. Si este partido se jugara en otro mes y no fuera la fase de ascenso ninguno de los dos estaría disponible pero no quiere descartar a Kike López, lateral izquierdo ni a Rubén González, también defensa.

El primero acaba de salir de una lesión y se ha ejercitado esta semana con el grupo. Es de los asiduos en las alineaciones. Su compañero, en cambio, apenas se ha ejercitado y ha permanecido más tiempo en el gimnasio, de ahí que su presencia sea más incógnita todavía. Mandiola dijo que recibiría una infiltración y, después, valorarían su entrada. Es en el capítulo defensivo donde el Baleares tiene centrados sus problemas.

El propio presidente y máximo accionista del Atlético Baleares, el empresario alemán Ingo Volckmann, como si de un auténtico hincha se tratara, fue el que hizo de intermediario ayer entre la afición y su equipo minutos antes de comenzar el ensayo en Son Malferit. Con su peculiar castellano y sin parar de andar sobre el césped mientras hablaba aseguró que «nosotros merecemos subir a 'la' Segunda División: el equipo, el míster y la afición. Para eso hemos llegado hasta aquí».

Por parte rojilla, en cambio, es el capitán Gorka Kijera quien ejerce esa función cuando se ha repetido en anteriores semanas en Anduva una arenga similar.

El árbitro madrileño Ortiz Arias tiene suficiente experiencia como para pitar una final por el ascenso. No en vano, acumula diez campañas en Segunda B y es su cuarto encuentro de la fase de ascenso.

En los 14 choques que ha dirigido este curso que hoy acaba han resultado victoriosos cinco equipos locales, otros cinco visitantes y cuatro envites terminaron en tablas. Así que por ese lado, no presenta ningún dato que llame la atención. Equilibrio e igualdad. Lo que no está nada mal.

De estos 14 compromisos, en solo dos se registraron marcadores que echarían al Mirandés del ascenso: el 3-0 con el que ganó el UCAM Murcia al Ejido y el 4-0 del Marbella al Sevilla Atlético. En los otros doce, subirían los rojillos.

El partido, que se jugará a más de 30 grados –Aemet da una máxima de 36–, será ofrecido por Cuatro, Footters e IB3, la televisión balear.