Fuenlabrada y Mirandés empataron a uno en la cita de la primera vuelta, en el campo Fernando Torres. / C. G. Roig

Último partido para acabar entre los puestos decimocuarto y decimoséptimo

El Mirandés, que ahora es decimoquinto, podría subir una posición o bajar dos tras la última jornada del viernes ante el Fuenlabrada en Anduva

ÁNGEL GARRAZA

A falta de una jornada para que concluya el campeonato, que el conjunto rojillo jugará este viernes por la noche, el Mirandés ya sabe que aspira a acabar entre los puestos decimocuarto y decimoséptimo a las 22 horas del domingo. La diferencia entre quedar en uno o en otro lugar podría llegar a ser de varios cientos de miles de euros, a lo que se suma la intención de poner el punto y final a la campaña con el mejor sabor de boca posible si logra el último triunfo de la temporada en Anduva ante el ya descendido Fuenlabrada.

Lo intentará en casa, donde ha ofrecido su mejor versión durante el curso. Actualmente, ocupa la decimoquinta plaza de la clasificación con 49 puntos. Tiene por delante al Ibiza, que suma 52. Es al único al que puede superar después del último partido porque el decimotercero, el Zaragoza, contabiliza 53.

Al tener el golaveraje ganado al cuadro balear –le ha superado en los dos partidos, en el jugado en Miranda y en el disputado en Can Misses, por dos goles a cero– es a lo máximo que puede aspirar: a terminar en el puesto 14. Los de Jemez se enfrentan el domingo al Oviedo en el estadio Carlos Tartiere, a un rival que se juega acabar en plaza de 'play off'.

Puede quedar como está, decimoquinto, o bien descender una o dos posiciones y concluir el decimoséptimo. Tiene por detrás al Lugo, que suma 47 puntos y al Sporting, con 46. Son los únicos, en este sentido, que pueden darle alcance en la tabla, ya que los gijoneses vencieron en los dos choques.

Los gallegos reciben el sábado al Málaga, en otro encuentro intrascendente respecto a objetivos y los asturianos, en El Molinón el domingo a un Las Palmas que quiere disputar las eliminatorias por el ascenso.

Más abajo, en la decimoctava posición, que es la que marca la salvación, no puede terminar porque los malacitanos, que son los que se sitúan ahí, llevan cuatro puntos menos con solo un partido por disputar.

El Mirandés certificó la salvación a falta de dos encuentros para el final de la competición. Cumplió el objetivo, que es el que tiene siempre cuando cada mes de agosto inicia la competición en el fútbol profesional: continuar otra temporada entre los 42 mejores clubes. Lo ha logrado sin tener que esperar a la última cita también porque han consumado el descenso los cuatro conjuntos que se han ubicado durante más tiempo en la zona roja: Alcorcón, Fuenlabrada –ambos descendieron hace ya unas jornadas–, Amorebieta y Real Sociedad B.

Todo está decidido por abajo y queda todo por decidir en la parte de arriba de la clasificación. El ascenso directo, al que optan Eibar, Almería y Valladolid. El que no lo consiga de los tres deberá pasar por las eliminatorias que se jugarán en junio.

El Tenerife se ha garantizado participar en esa fase de ascenso, a la que aspiran Girona, Las Palmas y Oviedo. El equipo carbayón es el que, antes de los encuentros del domingo, se encuentra fuera de los seis primeros lugares. Los catalanes visitan a un Burgos que ya ha cumplido con los retos que se marcaron en El Plantío tras subir a Segunda.