Pinchi firmó las dos dianas ante el cuadro maño y se convierte en el segundo goleador del equipo. / Avelino Gómez

El triunfo ante el Zaragoza rompió todas las estadísticas negativas del Mirandés

Ganó, quedó imbatido y marcó más de un tanto por primera vez y se unió otro goleador, Pinchi, al único que había hasta ahora: Raúl García

ÁNGEL GARRAZA

La tarde fue redonda en lo deportivo. Completa. Contra el Zaragoza, un rival siempre de postín en esta categoría por mucho que lleve diez temporadas en Segunda, el Mirandés se quitó de un plumazo todas las estadísticas negativas que acompañaban al equipo en su mal inicio de campeonato. Lo más importante fue conseguir la primera victoria de la campaña, tanto por el mero hecho de sumar tres puntos fundamentales, dada la situación actual, como por todo lo que supone en el aspecto anímico para un bloque tan joven. Y, de paso, se tradujo en una mejoría generalizada, en casi todos los aspectos del juego.

De entrada, sumó por primera vez de tres. Un hecho nada baladí porque, además, este triunfo llegó en el partido más completo, de principio a fin, del bloque mirandesista en las siete jornadas que se llevan disputadas. Le permite dejar, asimismo, el puesto de colista y aunque aún no puede abandonar la zona de descenso al acumular solo una victoria la inyección de moral que se ha suministrado la plantilla es de una dosis considerable.

Hay mucho más tras este primer triunfo. Llegó tras permanecer imbatido y, al mismo tiempo, lo certificó con más de un gol a favor, una circunstancia que tampoco se había dado hasta entonces desde que hace mes y medio arrancara la Liga.

Hasta ahora solo había logrado un tanto, distribuidos en cuatro encuentros. Los anotó ante Sporting (1-1), Málaga (1-3), Andorra (1-1) y Granada (2-1), quedándose sin ver puerta en Mendizorroza (1-0) y frente al Villarreal B (3-0).

Llevaba desde el último encuentro de la temporada anterior, frente al Fuenlabrada, sin hacer más de una diana. En aquel partido que clausuró la campaña 21/22 hizo cinco (5-1).

Es importante tener un jugador con olfato realizador, es lo que quieren todos al tratarse del puesto más solicitado (y más caro en todos los sentidos) de la plantilla. En este caso, Raúl García. Pero no lo es menos que a este futbolista le acompañen otros compañeros en la faceta goleadora. Ha tenido que ser en la séptima cita cuando otro efectivo, Pinchi, se sume a la nómina de goleadores con dos tantos.

Es el atrevimiento que pedía Etxeberria para generar juego, ocasiones, chutar. Se había visto poco hasta la fecha. Ante el conjunto de Carcedo fue el Mirandés el que lo hizo todo, a excepción de los instantes finales del partido cuando los visitantes empujaron a base de balones colgados para intentar, a la desesperada, recortar distancias.

Para que todo esto coincidiera sobre el césped a favor del bloque jabato, no faltó una versión muy mejorada ofrecida por todos los que intervinieron. Prácticamente todos los efectivos rayaron a buena altura, entraron al partido muy enchufados (esto sí que estaba siendo más normal), se emplearon con más intensidad que en anteriores ocasiones para ganar los duelos, el fondo físico les duró más tiempo, no solo la media hora inicial de anteriores citas, y hubo jugadores que se resarcieron, entre ellos el portero Herrero. Transmitió seguridad en dicho tramo final.