Tres de los 4 equipos recién ascendidos se sitúan en descenso y la excepción es el invicto Ibiza

Á. G.

El conjunto balear se ha convertido en el equipo revelación de Segunda División. El Ibiza no ha perdido un partido de los siete que se han disputado, es el único invicto de los 22 participantes, lo que le ha servido para encaramarse a la cuarta plaza y situarse en posición de 'play off' de ascenso a Primera a pesar de ser un novato en la categoría de plata. Suma cinco igualadas y dos triunfos, números que le reportan 11 puntos; uno más que el Mirandés, décimo clasificado.

Es la excepción porque los otros tres equipos que ascendieron y compiten ahora en el fútbol profesional están ubicados en el pozo hacia la Primera RFEF.

El Amorebieta es el penúltimo de la tabla, con 6 puntos, 3 más que el colista Alcorcón, aunque dada la igualdad que impera en la competición está a uno de la salvación, que marca el Zaragoza.

La misma puntuación que los vizcaínos tienen la Real B y el Burgos, las otras dos escuadras que lograron hace unos meses el premio gordo de escalar hasta el fútbol profesional y que se encuentran en zona de descenso.

Los tres presentan una victoria, tres empates y otras tantas derrotas. Los de Urritxe son los que más tantos han marcado (6), pero son los que más han encajado (10). El filial donostiarra suma cuatro a favor, es el que menos puerta ve de los tres, y ha recibido siete, mientras los burgalesistas, que son los que marcan el descenso, han retirado seis veces el balón de su portería y han anotado cinco.

El cuadro blanquinegro cayó en la última jornada ante el Ibiza por 2-0, justo antes de recibir al Mirandés el domingo. Los insulares lograron, con esa victoria, su primer triunfo en casa.

No obstante, solo hay cinco puntos de distancia entre el sexto clasificado y el primer equipo que bajaría de categoría.