Hoy toca ganar ya al Leioa por primera vez en liga

El Mirandés quiere revancha y ganar al conjunto azulgrana. /Oskar Matxin
El Mirandés quiere revancha y ganar al conjunto azulgrana. / Oskar Matxin

Dos derrotas y un empate es el bagaje del Mirandés en los tres encuentros que ha jugado desde 2017 ante un equipo vizcaíno que siempre se le ha atragantado

ÁNGEL GARRAZA

Toca volver a Anduva tras los desplazamientos a Cornellà y Amorebieta. Y hoy (17.30 horas) toca ganar, por fin, a un Leioa que siempre se le ha resistido al Mirandés cada vez que se han cruzado los dos equipos sobre el césped. No han sido muchas las ocasiones que a lo largo de la historia se han enfrentado los primeros conjuntos de ambos clubes, pero en las tres únicas que lo han hecho, todas desde el mes de agosto de 2017, el balance es de un solo punto para la escuadra de Miranda de los nueve que se pusieron en juego en los tres encuentros.

El triunfo conllevaría superar por primera vez a un incómodo rival, además de añadir otros aspectos que aparecen al hacer referencia a aspectos más comunes: aumentaría la confianza y se afianzaría la segunda plaza, todo ello con el fin de competir para preparar de la mejor manera posible el próximo 'play off'.

Pero al margen del tópico de que ningún partido (ni rival) es sencillo, lo cierto es que el adversario que se presentará esta tarde en Miranda siempre se le ha atragantado. Tanto en campo propio como a domicilio.

El primer partido del campeonato 2017/18, el choque que supuso la vuelta del Mirandés a Segunda B tras cinco años en la LFP, acabó en tablas al anotar un gol cada contendiente. Se disputó en Sarriena y los locales apretaron de lo lindo en la segunda mitad, tanto que si hubieran marcado otro gol a nadie habría extrañado. Es, no obstante, la única vez que han puntuado los rojillos.

Porque en el encuentro que abrió el año 2018, el primer fin de semana del mes de enero, el Leioa logró adjudicarse los tres puntos de Anduva (1-2). Un resultado que constituyó una de las auténticas sorpresas de la anterior competición para los dirigidos entonces por Pablo Alfaro.

Y ya en la presente edición de la Liga del grupo segundo, los azulgranas infligieron al Mirandés la segunda derrota del campeonato al vencer por un solitario gol (golazo) obra de Yurrebaso. Bien es cierto que los de Borja Jiménez dispusieron de un par de ocasiones muy claras para haber anotado alguna diana, pero no lo hicieron y por unas u otras circunstancias se volvieron de vacío frente a un rival que ha puesto siempre en problemas al Mirandés.

Ahora, además, llega sin la presión que tienen las plantillas situadas en la parte baja de la tabla, cuya misión es no descender. No es lo mismo jugar para no bajar que hacerlo por un reto más ambicioso como es pelear por el ascenso. El Leioa tiene opciones de conseguirlo al ser sexto, con los mismos puntos que el quinto, antes de empezar este fin de semana, y estar a solo seis del Barakaldo, que es el marca la zona de 'play off'. Son solo dos partidos de distancia con siete aún por disputar. Lo que añade más complicaciones todavía a los pupilos de Jiménez.

El Mirandés tiene a su particular bestia negra en la historia más reciente personificada en el cuadro vasco, al que hoy quiere derrotar para recuperar las sensaciones positivas que ha transmitido el equipo en anteriores semanas. Ya solo tiene un partido por semana tras finalizar la Copa Federación y le queda mes y medio para planificar y preparar con mimo el asalto a Segunda División a través de las eliminatorias que se sucederán desde el último fin de semana de mayo.

Es lo realmente importante. «Si tengo que elegir prefiero llegar en un buen tono físico y con óptimas sensaciones con independencia del puesto en la clasificación», manifestó el día anterior el míster mirandesista, plenamente consciente de que la presencia en la fase definitiva está casi garantizada, a falta solo de que lo dicten las matemáticas, y de que el primer puesto está poco menos que inalcanzable.

«La mejor manera de llegar bien al final es competir cada domingo», acostumbra a señalar el entrenador del Mirandés. Es lo que intentarán hacer sus jugadores esta tarde para superar por primera vez en liga al siempre incómodo Leioa. Y, de paso, para seguir invictos en Anduva, donde no pierde en fin de semana.

Una alineación rojilla pendiente de las dudas

Borja Jiménez optó por no hacer pública la convocatoria el día antes al estar pendiente de varios jugadores. Irazabal no llega al ejercitarse al margen durante la semana y la duda principal radica en la presencia de Álvaro Bravo, afectado de amigdalitis. Puede ser la ausencia hoy si no mejora de su estado. Odei y Ernest sí podrían integrar la lista de 18. Por parte visitante, Jon Ander Lambea, su entrenador, nunca comunica la convocatoria hasta minutos antes del partido. Es baja Iru, lesionado, y tiene en sus filas a Aitor Córdoba, un central de 23 años, pretendedido por Alcorcón y Numancia y también por otras entidades de Segunda B, si bien la SuperLiga griega parece su destino de cara a la próxima temporada. Hoy estará en Anduva, salvo imprevistos de última hora.