Más tiempo para preparar un duelo crucial y sesión a puerta cerrada por la riada

A. G.

El Mirandés jugará el partido contra el filial de la Real Sociedad 8 días después de caer en El Toralín ante la Ponferradina. Tiene esta vez tiempo suficiente para preparar con mimo el que será un encuentro de vital importancia al medirse dos rivales directos en la lucha por eludir el descenso a Primera RFEF.

Se trata de avanzar en lo que se hace bien y en enmendar errores. «El hecho de jugar en lunes es por una parte negativo porque nos encantaría jugar ya hoy mismo para resarcirnos de la última derrota y, por otro lado, positivo porque nos da un margen para trabajar y pulir los fallos. Es una semana larga y eso te da para preparar el partido con suficiente tiempo», lanzan desde una plantilla mirandesista a la que aún le quedan los ensayos de hoy y mañana, si todo transcurre con normalidad, para completar la preparación ante este compromiso.

De entrada, el de este viernes tuvo lugar sin público en uno de los laterales del campo 2 de los anexos, tal y como se avanzaba por la mañana desde la entidad en sus redes sociales. «Debido a las fuertes lluvias e inundaciones de la zona, el entrenamiento del equipo será a puerta cerrada», confirmaron minutos antes de saltar al césped los protagonistas para desarrollar la sesión.

Los ríos ya se estaban desbordando por la ciudad y el terreno de juego donde habitualmente se ejercita la plantilla solo está separado por la denominada carrretera del Penbu, motivo por el cual se adoptó esta medida.

El equipo entrenará esta mañana con la mente puesta en amarrar los tres puntos el lunes ante la afición rojilla. «No hay queja en cuanto a la gente, siempre ha respondido en cualquier día y siempre nos ha apoyado, ganemos o perdamos y eso hay que agradecerlo. Espero que siendo el último partido del año la gente venga y nos apoye porque nosotros queremos despedir el año con una victoria en casa», dijo Carreira.