Aragón trabaja ya en la incorporación de varias piezas para completar la plantilla rojilla. / Avelino Gómez

Tiempo para cubrir necesidades

La dirección deportiva trabaja en la incorporación de varias piezas para completar una plantilla inconclusa desde verano

TONI CABALLERO

El objetivo de Chema Aragón en verano, arquitecto y piedra angular del proyecto deportivo del Club Deportivo Mirandés, no era otro que confeccionar una plantilla de al menos dos jugadores por puesto que pudiera solventar con suficiencia el objetivo de permanecer en la segunda categoría del fútbol nacional. De hecho, la meta marcada era llegar a 23 o 24 jugadores, tal como se confirmó en varias comparecencias de prensa, para dotar a Lolo Escobar de fondo de armario.

Este número no pudo alcanzarse en última instancia, al contrario de lo acontecido en temporadas anteriores cuando la última jornada del mercado veraniego sirvió para incorporar piezas clave de cara la temporada, el pasado verano acabó tornándose negro para los intereses mirandesistas y, tal y cómo confirmo el presidente del club, Alfredo de Miguel, en la pasada Junta General de Accionistas, se cayeron las negociaciones para la incorporación de dos jugadores en el último momento.

Las pretensiones de los jugadores o de los clubes de origen impidieron al cuadro mirandesista reforzar la línea defensiva con un central más y, en relación a la parcela ofensiva, poder incorporar a un extremo más. Las caras de la secretaría técnica al cierre del mercado evidenciaban que no se habían quedado satisfechos con el mercado de traspasos, de hecho no pudieron cerrar el número de jugadores anteriormente anunciado, por lo que Lolo Escobar ha tenido que lidiar con la primera vuelta de la competición con 21 jugadores de la primera plantilla.

Asimismo, a este número hay que agregarle la lesión de gravedad de Simón Moreno, que a buen seguro lo dejará fuera de los terrenos durante toda la temporada, prácticamente, por lo que el técnico extremeño dispone de una plantilla corta de veinte jugadores.

Estas son las razones que llevarán al Mirandés al mercado invernal para incorporar, como mínimo, dos piezas más al proyecto rojillo. El reto de la inminente ventana de traspasos no es otro que sumar a dos o tres jugadores que den un salto de calidad a la plantilla y así poder completar el objetivo de la temporada, la permanencia.

La dirección deportiva se encuentra negociando ya con varios equipos para cerrar la contratación de estas piezas a partir del próximo 3 de enero, Chema Aragón vive pegado al móvil, todavía más de lo habitual, y resulta más que probable que el Mirandés anuncie alguna incorporación nada más se abra el mercado.

Además, cabe destacar que el mercado invernal, que no suele ser propicio para la mayoría de equipo, ha supuesto siempre un impulso positivo para el equipo de Francisco Cantera. Sin ir más lejos, en la ventana invernal de la pasada campaña, llegaron a Miranda Cristo González, Alex López y Simón Moreno, jugadores que han acabado siendo importantes.

El delantero canario se hizo con la titularidad nada más bajarse del avión, anotó 4 goles y repartió 2 asistencias en los 20 encuentros que disputó. López, procedente del Espanyol, no contó con demasiadas oportunidades con José Alberto, pero este año es un fijo para Lolo Escobar en el centro del campo. Por su parte, Moreno, que arribó a la ciudad en calidad de cedido, ya es propiedad del club, que lo ha renovado hasta junio de 2023 después de su grave lesión de rodilla, ya que ha sido uno de los jugadores más destacados del equipo en el primer tramo de curso.