La afición rojilla abandona Anduva tras un encuentro de esta temporada, cuando la asistencia ha oscilado entre las 2.054 y 2513 personas. / avelino gómez

Superar los 2.330 espectadores de media

Es lo que pretende el Mirandés a partir de ahora tras eliminarse restricciones de aforo y reasignaciones de asiento en Anduva

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Será obligatorio usar mascarilla y sigue prohibido comer y beber, pero al menos las restricciones de aforo y las reasignaciones de asiento en Anduva han quedado suprimidas, de ahí que en el club se confíe en que la asistencia a Anduva aumente a partir de ahora, con permiso de los horarios, y se vea incrementada ya este próximo sábado con motivo de la visita que realizará el Eibar.

Los cuatro encuentros que se han disputado esta campaña han arrojado una media de 2.330 espectadores, cifras que se quieren superar en virtud del ya anunciado paso paulatino a una relativa normalidad, aunque todavía quedan normas que cumplir a causa de la pandemia.

No ha hecho falta, en ninguno de los cuatro partidos anteriores, proceder a realizar sorteo para confirmar las personas que podían acceder al estadio. Han entrado todas las que se inscribieron. El hecho de haber estado aún en época estival y de las limitaciones y trastornos ocasionados por el coronavirus han provocado que no hayan asistido todos los que son, lo que permite aventurar que crecerá la afluencia para arropar al equipo en los siguientes compromisos.

El día con más personas en las gradas fue en domingo y por la tarde, ante Las Palmas: 2.513

El único dato hecho oficial por el Mirandés acerca del número de abonados data de principios del pasado mes de agosto. Entonces, el día 3 de ese mes, anunciaron que se habían superado los 3.000 abonados con muchos días de campaña por delante todavía.

Se estima, a tenor de este número de fieles facilitado hace dos meses, que un millar más de aficionados mirandesistas con abono son los que faltan por acudir al Municipal. Muchos, para tratarse de una ciudad con tanto arraigo por el equipo, motivo por el cual se apuesta porque ahora que ya puede entrar la totalidad de la masa social, en forma de abonados, y de que cada uno podrá ocupar su asiento habitual, el apoyo a los rojillos experimente un considerable empujón cuando los entrenados por Lolo Escobar actúen como locales.

En Tribuna. / a. g.

Se trata de recuperar la condición de fortín que tradicionalmente ha tenido, con público, Anduva, perdida tras dos derrotas consecutivas cosechadas ante el colista Alcorcón (1-3) en el único duelo que han ganado los alfareros, y contra uno de los firmes candidatos a pelear por el ascenso, el Leganés (1-2).

Si bien, en el actual marco del fútbol profesional los horarios que establecen los operadores de televisión tienen mucho que ver con que la asistencia aumente o disminuya y más, en una ciudad con la población de Miranda.

Para muestra, el claro ejemplo de esta temporada: el partido que ha reunido a más espectadores en las gradas del recinto mirandesista ha sido el que se disputó en domingo y por la tarde, a una hora más o menos habitual dentro de la tradición futbolística del país. La visita de Las Palmas se produjo a las 18.15 horas del domingo, 5 de septiembre, con la presencia de 2.513 personas. Es la única vez que se ha superado en lo que va de curso 2021/22 (restricciones al margen) los 2.500 espectadores.

Ante el Leganés, en la última cita, un equipo con cierto tirón al ser un aspirante a volver a Primera División, se dieron cita 2.399 personas (siempre según los datos oficiales que aporta la entidad). Fue domingo, pero a las dos de la tarde.

El día que menos asistencia quedó registrada fue en el primer choque como anfitrión, en la segunda jornada del campeonato, ante el Amorebieta. Cabe recordar que se jugó en lunes, en pleno mes de agosto: 2.054.

Entre medias, se sitúa el envite ante el Alcorcón, en sábado por la noche (víspera del día de la patrona mirandesa): 2.356 personas. El próximo partido ante el Eibar se disputará el próximo sábado a las 16 horas.