Sumar en la vuelta a la normalidad

El bloque rojillo superó por un gol a cero al Gernika en el duelo correspondiente a la primera vuelta. /A. G.
El bloque rojillo superó por un gol a cero al Gernika en el duelo correspondiente a la primera vuelta. / A. G.

El Mirandés viaja a Gernika tras cosechar dos empates y una derrota a domicilio cuando jugaba las rondas finales de la Copa Federación

ÁNGEL GARRAZA

El encuentro de esta tarde en Urbieta (18.00 horas) ante el Gernika es el primero que afrontará el Mirandés fuera de Anduva después de volver a la normalidad tras hacerse con el título de la Copa Federación. Cabe recordar que el anterior desplazamiento que emprendió fue a Amorebieta, choque que reunió unas connotaciones especiales porque se jugó solo 44 horas después del compromiso disputado en Cornellà, viaje incluido. En Urritxe, el bloque de Jiménez perdió por un gol a cero al no estar el colectivo en condiciones ni físicas ni mentales para encarar aquel duelo una vez que el equipo local no quiso retrasar al domingo el envite. Así que esta tarde regresa a la rutina fuera de casa.

Hasta ahora, en los últimos tres encuentros como visitante cuando estaba inmerso en las rondas finales de la copa de los modestos, ha cosechado dos empates: sin goles frente al Real Unión en el Stadium Gal y a un tanto en Tudela, y una derrota, la ya señalada en Amorebieta por la mínima. Fueron duelos en los que el Mirandés no ofreció su mejor versión en ninguno de ellos, una circunstancia motivada por su participación en el torneo entre semana que, finalmente, se adjudicó.

De ahí que hoy se le presente la primera oportunidad para certificar su entrada en el 'play off' cuando faltan todavía seis jornadas para que concluya la Liga. Ya no hay partidos entre semana y el equipo rojillo se presentará hoy en la villa foral después de entrenar con regularidad. El Mirandés ya dio el pasado domingo, como local, una imagen más fiel a sus características una vez pasada la vorágine de la edición copera y hoy se medirá a un conjunto vizcaíno que de acabar así la competición jugaría la eliminatoria para no bajar a Tercera. Está con el agua al cuello y necesita de forma imperiosa el triunfo.

El Mirandés lo quiere para ser de 'play off' si el Oviedo Vetusta no vence mañana al filial de la Real Sociedad y para seguir compitiendo y rotando de cara a la próxima fase de ascenso. Porque el técnico rojillo ya indicó la semana pasada que estas semanas servirán también para tirar de rotaciones en diversas líneas del conjunto.

El anterior fin de semana hubo cinco cambios con respecto a la alineación anterior y hoy también se prevé alguna modificación, aunque como es habitual desde el cuerpo técnico se opta por no dar más pistas al respecto y por no dejar ver el once inicial que saltará hoy al campo de Urbieta.

Es baja segura Carlos Julio, que se resintió el pasado miércoles al sufrir un golpe y tuvo que abandonar el césped tras no ser de la partida en el último partido por problemas en la zona superior del tobillo. Desde entonces, no ha vuelto a entrenar con la primera plantilla, de ahí que sea baja. «Pensábamos que estaba mejor del golpe de la semana pasada, pero se volvió a hacer daño y este fin de semana no estará con nosotros. No es un esguince como tal, aunque es un problema que le impide encontrarse cómodo», sostiene el entrenador rojillo.

Sí que está mejor Jon Irazabal, que estos días ha regresado a la disciplina del grupo tras superar un fuerte esguince de tobillo. «Él tiene muchas ganas, está haciendo las cosas bien y es uno más de la convocatoria». Aunque no ha sido uno de los habituales en liga, es de prever que tendrá minutos estas semanas que faltan para concluir el campeonato regular. Si no es hoy, al haber estado varias semanas convaleciente, podría ser en los siguientes encuentros con el fin de plasmar la idea que tiene el míster de dar minutos a todos. Ernest es el otro futbolista que se queda en casa.