Sumando puntos a base de actitud

Varios jugadores acumulan un número importante de minutos disputados esta temporada. /OSMA
Varios jugadores acumulan un número importante de minutos disputados esta temporada. / OSMA

El Mirandés encadena cuatro partidos a domicilio sin lograr ningún triunfo pero solo ha cedido una derrota en las últimas ocho jornadas del campeonato doméstico

TONI CABALLERO

Ya inmersos en la recta final de la competición liguera, un tramo en el que los equipos más modestos sacan fuerzas de flaqueza para rascar puntos más que necesarios contra los aspirantes al ascenso, el Mirandés encadena una serie de partidos en los que, si bien su nivel futbolístico ha distado mucho del ofrecido en varios comentos de la temporada regular, la actitud rocosa y ciertos detalles de calidad están manteniendo a flote al equipo. Duelos que han acercado al equipo a la clasificación matemática para el play off, pero que, por otra parte, también han generado ciertas dudas de cara a las eliminatorias que se deberán afrontar en postemporada.

Anteayer, los rojillos volvieron a evidenciar que el calendario está tornándose especialmente cuesta arriba en las últimas jornadas, acrecentado también por el desgaste inherente a la Copa Federación, y acumulan cuatro partidos a domicilio sin conocer la victoria: Irún, Tudela, Amorebieta y Gernika. «En este tramo hemos tenido Amorebieta u Gernika, y aún tendremos al Arenas. Son campos muy complicados que no ayudan a desarrollar nuestro juego», valoró Borja Jiménez. Y es que, pese a que los del técnico abulense están adoleciendo los últimos encuentros lejos de Anduva, en los que no ha logrado sumar un triunfo, y sólo han anotado dos goles en las últimas cuatro jornadas, no es menos cierto que los rojillos no han cedido ninguna derrota en hierba artificial en toda la temporada y solo han caído derrotados en uno de los últimos ocho encuentros. Vaso medio vacío o medio lleno, los resultados indican que, pese a no estar gozando del mejor momento del curso, el Mirandés es un equipo muy difícil de batir, característica que denota una buena predisposición en cuanto a actitud y un buen funcionamiento defensivo, ingredientes fundamentales de cara al play off.

«No estoy muy contento porque el Mirandés tiene que ganar siempre, pero sí que lo estoy porque es un partido difícil en el que gana el que más pelea», argumentó el preparador abulense tras el duelo en Urbieta, un choque en el que valoró positivamente el desempeño de su equipo. «Ha sido buena la actitud de los jugadores, llevo tres años curtido en estos campos y aquí se gana con actitud, lucha y pelea», sentenció. No pudo ser la victoria contra Gernika que es el rey del empate en el grupo segundo de Segunda B, y encadena seis igualadas consecutivas.

En las cinco jornadas finales de la temporada regular, el Mirandés deberá duelarse contra rivales de un corte diferente a los de las últimas semanas . El próximo sábado, a las 18.00, se medirá al Real Oviedo B, una de las revelaciones de la temporada, que gusta de un buen trato de balón y que, previsiblemente, concederá más metros de despliegue para que el Mirandés pueda desarrollar su juego combinativo. Los ovetenses ganaron el pasado domingo a la Real Sociedad B, por 2 a 1, y son quintos en la tabla con 51 puntos, a 12 del Mirandés. Por lo tanto, un empate ante el filial carbayón certificaría el billete rojillo para el play off a falta de cuatro jornadas. Tras el conjunto Asturiano, el cuadro mirandesista visitará Las Gaunas para medirse al Logroñés, principal rival por la segunda plaza. Real Sociedad B, Vitoria y Arenas cerrarán la temporada rojilla.

A excepción de Gobela, campo de hierba artificial y característico de juego directo, se prevé que el resto de los cuatro partidos que quedan puedan estar más predispuestos a un juego combinativo, abierto y ofensivo. Sea como fuere, el Mirandés ha de continuar corrigiendo errores de cara a la postemporada. El segundo puesto en la tabla, que asegura al menos una eliminatoria con el factor campo, es el principal objetivo en lo que resta de competición. Sin embargo, el tramo final puede servir también para reencontrar sensaciones en el juego, dar minutos de descanso a jugadores con bastante carga física y cosechar resultados que llenen de confianza al equipo. «Hay que apretar y corregir para hacer las cosas bien en las acciones individuales. Tenemos un punto más y una jornada menos para ganar», concluyó Borja Jiménez.