La sugestiva liga que viene

La afición rojilla volverá a visitar La Romareda para ver al Mirandés ante el Zaragoza. /A. G.
La afición rojilla volverá a visitar La Romareda para ver al Mirandés ante el Zaragoza. / A. G.

El Mirandés competirá a partir del mes de agosto con 17 equipos con pasado en Primera División; muchos de ellos mantienen el objetivo de regresar a la elite

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés regresa a Segunda después de las dos temporadas consecutivas que ha permanecido en la categoría de bronce. Competirá ante un buen número de equipos que aspiran a jugar en Primera División. De hecho, hasta 17 tienen pasado en la máxima categoría. Solo cinco: el propio conjunto rojillo, Fuenlabrada, Ponferradina, Lugo y Alcorcón no han jugado nunca en la elite. El resto, sí, lo que da muestras de la dificultad que tendrá el conjunto rojillo en un campeonato que volverá a tener 22 equipos. Pero, a la vez, será una liga muy atractiva para todos: jugadores y afición.

Uno de los grandes favoritos vuelve a ser un Zaragoza que, a pesar de su elevada masa social y de ser un histórico en Primera, afrontará su séptima temporada consecutiva en Segunda División. La hinchada mirandesista tendrá la oportunidad de volver a visitar La Romareda, uno de los destinos más apetecibles por cercanía y 'caché' del rival.

El tope salarial del club rojillo será inferior al de muchos de sus adversarios tras ser un recién ascendido de Segunda B. El mínimo estipulado por la Liga es de 4 millones, parte en una situación de desventaja con respecto a otros que, sin embargo, tampoco garantiza los éxitos deportivos. Así, los tres clubes con mayores presupuestos para confeccionar la plantilla no han podido subir de escalafón: Málaga, Las Palmas y Deportivo de La Coruña.

Las referencias económicas de la categoría volverán a ser los tres recién descendidos: Girona, Huesca y Rayo Vallecano, al recibir la ayuda por el descenso. Mirandés, Ponferradina, Fuenlabrada y Racing son los que tendrán los más bajos, a a priori al llegar del fútbol semiprofesional.

Respecto a los de Vallecas, todavía no saben en el barrio madrileño dónde jugarán esta temporada. El convenio de cesión del estadio de Vallecas, propiedad de la Comunidad de Madrid, finalizó sin que haya acuerdo por las partes, el Rayo Vallecano y el Gobierno autonómico, aunque se van a retomar las negociaciones en busca de una solución. Es otro estadio en el que, a buen seguro, se darán cita los hinchas mirandesistas en el nuevo e ilusionante curso que arrancará el 17 de agosto, tan solo mes y medio después de que los rojillos hayan ascendido por segunda vez en su historia a la LFP.

No habrá, no obstante, duelos inéditos para el Mirandés porque se ha medido a todos sus oponentes en alguna ocasión. Ya sea en Segunda o Segunda B. Con los ascensos de Osasuna, Granada y Mallorca y los descensos de Rayo Majadahonda, Córdoba, Nástic y Reus, el equipo de Miranda no viajará a Pamplona, en el desplazamiento más cercano que le podía tocar. Y, por lo tanto, también atractivo.

El desplazamiento más próximo será a Soria para medirse al Numancia en Los Pajaritos (152 kilómetros por carretera); a continuación, aparece Santander, para visitar al Racing (180 kilómetros) y Zaragoza se encuentra a 232 kilómetros.

El viaje más largo será a Cádiz para jugar en el Ramón de Carranza. La distancia supera los 903 kilómetros. A Almería hay 900 y a Málaga, 845. Las Palmas y Tenerife volverán a ser rivales en Segunda, habrá que viajar a Canarias y tomar el avión.

Alcorcón, Albacete, Lugo, Elche, Extremadura, Fuenlabrada, Girona, Ponferradina, Rayo Vallecano, Deportivo, Oviedo, Sporting y Huesca completan el cuadro de oponentes en una liga dura, competida, igualada, que siempre se presta a las sorpresas (el ascenso del Mallorca lo ha sido, que no haya subido el Deportivo o que el Zaragoza se haya mostrado tan irregular) pero, al mismo tiempo, tan atractiva para todos. En especial para la hinchada rojilla, que volverá a vivir fútbol profesional tanto en Anduva como a domicilio.