Solo un resultado de los 20 a domicilio dejaría fuera al Mirandés y 15 le darían el pase a la final

Claudio Medina, en el choque disputado en El Sardinero./A. G.
Claudio Medina, en el choque disputado en El Sardinero. / A. G.

El 3-0 de Las Gaunas es el único que apearía a los rojillos de la lucha por el ascenso y cuatro derrotas cosechadas fuera de Anduva esta temporada le llevarían a la prórroga

ÁNGEL GARRAZA

No será una empresa fácil. El Mirandés deberá aún afrontar el duelo en el Nuevo Colombino este domingo a las 19 horas ante un equipo de Segunda B, igual que los rojillos, para llegar a la final por el ascenso. Todo un reto, si bien la trayectoria que ha seguido el bloque de Jiménez fuera de casa a lo largo de toda la temporada invita, cuando menos, al optimismo. Un total de 15 encuentros de los 20 disputados a domicilio entre la Liga y el 'play off' le valdrían para plantarse en la última ronda. Además de todos los correspondientes a la Copa Federación, torneo que se adjudicó después de ir pasando eliminatorias.

Nadie duda de que será complicado, pero nunca una misión imposible. Ni mucho menos. El 75% de los marcadores le sirven. Solo uno le dejaría fuera de la competición: el cosechado en Las Gaunas ante la UDLogroñés. Aquel 3-0 es el único que dejaría fuera al Mirandés. No obstante, ese duelo sirvió de lección para siguientes compromisos, en concreto para los decisivos de los cruces.

Otras cuatro derrotas que ha acumulado cuando ha ejercido de visitante a lo largo de todo el curso supondrían tener que jugar el correspondiente tiempo extra de 30 minutos porque en todas ellas cayó por 1-0: ante la Gimnástica de Torrelavega, Leioa, Amorebieta y Arenas de Getxo.

Ese es el resultado que deparó en Anduva la ida de la semifinal ante el Recreativo. Todos los demás obtenidos lejos de Miranda le valen para pasar porque la derrota que se trajo de El Sardinero fue por 3-2. Con esos dígitos haría bueno el 1-0 obtenido en la ida de este pasado domingo por el valor doble de los goles en campo contrario. A excepción del traspié que sufrió en Logroño, que supuso una buena prueba para sacar conclusiones y enmendar posibles fallos de sistema, casi todo lo demás le vale.

Siete empates –cinco a un gol ante el Izarra, Oviedo B, Barakaldo, Tudelano y Gernika y los otros dos a cero contra el Real Unión y el Atlético de Madrid B, éste ya en la fase de ascenso– le darían el pase a la última eliminatoria. Así como todas las victorias logradas en todo este período de tiempo.

Cabe recordar que se llevó el triunfo de Durango (1-4), por 0-1 de Langreo y Zubieta ante la Real Sociedad B, por 2-3 de Calahorra, de Lezama se llevó los puntos tras el 1-3 que infligió al Bilbao Athletic, superó al Vitoria por 0-2, mismos dígitos que arrojó el duelo en Mareo ante el Sporting B. Con cualquiera de estos resultados estaría a solo dos encuentros de regresar a la división de plata solo dos temporadas después de descender.

Solo le han marcado más de un tanto en tres ocasiones cuando ha tenido que desplazarse. Si bien, solo en unos de esos encuentros se quedaría apeado del 'play off'. El 3-0 ya señalado de Logroño. Porque el 3-2 de Santander y el 2-3, victoria, que se llevó de La Planilla le supondrían volver a Miranda con el billete en el bolsillo para jugárselo todo en el último cruce.

En siete emparejamientos, seis de la competición doméstica y otro de la fase de ascenso, se quedó sin ver puerta fuera de casa. Cuatro le llevarían a jugar el tiempo extra, dos clasificarían al Mirandés: los dos 0 a 0 en Irún y el Cerro del Espino y el resultado de Logroño supondría ya el punto y final a la temporada.

Un hecho en el que no se piensa en el vestuario y sí en repetir alguno de los 15 marcadores a domicilio para superar al Recreativo en el Colombino. «A este Mirandés le da igual jugar fuera el segundo partido», insiste Borja Jiménez. Que así sea.