La solidez prevalece en un Huesca imbatido en 7 duelos

A. G.

El bloque oscense lleva la solidez por bandera. Tal es así que en siete de los once partidos disputados no ha encajado gol; en los últimos cinco encuentros solo ha recibido uno y en esos cinco compromisos no ha perdido al conseguir tres triunfos y dos empates.

Son números que revelan lo que se encontrará este sábado el cuadro rojillo: un muro que deberá derribar si quiere salir airoso del envite. Se basa en su trabajo defensivo, no le importa que el rival domine porque se siente cómodo atrás. Como dato anecdótico, a la vez que revelador, el equipo azulgrana es el que más despejes realiza de toda la categoría. Todo lo contrario que los de Etxeberria, uno de los bloques más goleados hasta la fecha con 17 dianas en contra.

No arriesga en exceso y tampoco tira de juego combinativo, sino que prima una propuesta tendente a utilizar un fútbol ofensivo más directo, con pocos pases en el camino hasta el punto de que es uno de los que menos da de los 22 equipos de Segunda División.

Lleva 8 tantos en su portería y 11 a favor (uno más que el equipo de Miranda). Eso sí, rentabiliza al máximo las dianas que consigue porque no necesita fabricarse muchas ocasiones para ver puerta. Situado en la novena plaza de la tabla, acumula 16 puntos, más del doble que los que ejercerán este sábado de locales, gracias a sus cuatro victorias y cuatro igualadas.

Ha caído en tres ocasiones: en El Alcoraz, ante el Cartagena por 2-3; y las otras dos, a domicilio, en ambos casos por 2-1, frente a Albacete y Alavés.

Se encuentra a solo dos puntos del sexto lugar, el último que da derecho a jugar por el ascenso a Primera División y es evidente que sus miras están puestas en la parte alta de la clasificación con tres cuartas partes de campeonato aún por jugarse.

Juan Carlos, con tres dianas, y Kanté, con dos, son sus máximos artilleros, si bien la labor ofensiva recae principalmente en el centrocampista valenciano Marc Mateu.