Anderson Arroyo, que deja atrás a Carrillo en el choque ante el Lugo, volverá a ocupar hoy el eje de la zaga. / avelino gómez

Sobreponerse a las dificultades

El Mirandés pretende superar las bajas y a un Huesca recién descendido de Primera que llega necesitado a Anduva

ÁNGEL GARRAZA

Una vez que ha transcurrido el tramo de calendario en el que se acumulaban en apenas tres días los partidos, el conjunto de Lolo Escobar ha tenido una semana por delante para descansar primero y preparar después la visita del Huesca a Anduva (18.15 horas), una cita en la que el cometido es superar todas las dificultades que se le presentan. Tanto antes, en forma de bajas, como las que siempre aparecen durante cada encuentro de competición.

El Mirandés, como club modesto de Segunda, no está acostumbrado a sufrir lo que se denomina el 'virus FIFA', la falta de efectivos para atender los compromisos internaciones de selecciones. Pero ahora pierde a dos titulares: el lateral Carreira y el delantero Camello, quienes serán reemplazados salvo sorpresa por Iago López y Marqués, mientras Hassan no ha entrenado esta semana con el grupo al haber acudido a la llamada de Francia U20. Llegaba ayer por la tarde y se esperará a ver cuál es su estado.

A estas ausencias se suman las de Odei, con rotura fibrilar, y Simón Moreno, que ha dicho adiós a la temporada al romperse el ligamento cruzado de la rodilla izquierda. Capellini e Íñigo Vicente se perfilan como sus sustitutos.

Gelabert ha entrenado esta semana con el resto de la plantilla. No está aún en plenitud de condiciones, pero forma parte de la lista de convocados, al igual que los jugadores del Mirandés B Víctor Sanchís y Marcos Olguín, un defensa y un centrocampista.

A todo ello se suman las complicaciones que plantea cualquier rival en Segunda División, máxime si se trata de un recién descendido de Primera, cuyo objetivo es regresar a la máxima categoría, pero que ahora no pasa por su mejor momento. Tal es así que figura por detrás de los rojillos en la tabla con un punto menos.

Superar todos los contratiempos y encadenar la segunda victoria en la condición de local tras ganar al Lugo en la jornada 14 es el pensamiento de todo el equipo. Ya lo hizo al principio de la temporada, lograr dos triunfos, y quiere repetirlo para asentarse y ganar estabilidad en casa, un factor importante para llegar a la meta con los deseos cumplidos.

El Huesca, por su parte, emprendió viaje ayer rumbo a Miranda, donde ha pernoctado esta noche con la intención de conseguir el primer triunfo con Xisco Muñoz en el banquillo, después de que éste sustituyera a Nacho Ambriz semanas atrás. Dos empates y una derrota es su bagaje por ahora.

Los aragoneses se presentan con las baja del exmirandesista Joaquín. Recuperan a Ratiu –que deja la convocatoria con Rumanía al no poder jugar por tarjetas con su selección– Mateu e Insua, quien podría jugar unos minutos en función de cómo se desarrolle el encuentro.

Contabiliza cuatro victorias, 5 empates y 6 derrotas; más partidos perdidos que ganados.

Pulido Santana, el árbitro

El encargado de dirigir la contienda será Pulido Santana, árbitro adscrito al Comité canario. Fue el que abrió la temporada oficial del Mirandés al ser el colegiado que pitó el duelo en La Rosaleda ante el Málaga, que acabó como empezó, sin goles, y con dos tantos anulados a los de Escobar en la segunda mitad, decisiones discutibles que privaron a los jabatos de sumar sus tres primeros puntos del curso. Lleva seis años en la categoría.