Sergio destaca «el sacrificio» de todo el equipo y que «ya manejamos mejor las dos áreas»

El defensa del Mirandés, Sergio González, se mostró firme ante la UDLogroñés y, además, anotó el gol. /A. G.
El defensa del Mirandés, Sergio González, se mostró firme ante la UDLogroñés y, además, anotó el gol. / A. G.

El central subraya que «la apuesta por los dos puntas sorprendió al rival» y fue clave para lograr el último triunfo ante la UDLogroñés

ÁNGEL GARRAZA

No fue el mejor partido del Mirandés para el aficionado rojillo. Poco vistoso, el equipo se ha puesto en las últimas semanas el buzo de trabajo para sacar los partidos de casa adelante. Aunque deberá corregir aspectos tales como que el centro del campo desaparece en fases de los partidos donde ni crea ni destruye, lo cierto es que suma la cuarta jornada consecutiva en Anduva contabilizando los tres puntos. «Desde el inicio se vio un Mirandés muy enchufado, con dos puntas en un estilo ofensivo y presionante. Ese empuje y el trabajo que nos dio la gente de delante hizo que desgastásemos a sus defensores. El sacrificio de todo el equipo dio resultado».

Es Sergio González quien da la clave para vencer a la UDLogroñés.

El central rojillo fue uno de los protagonistas del encuentro al mostrarse sólido en el eje de la zaga y porque, asimismo, fue el jugador que anotó el único tanto del choque. Desde su posición, defiende el camino que sigue el bloque en los últimos partidos, una puesta en escena menos vistosa pero mucho más práctica. «El equipo está siendo regular, está haciendo partidos muy trabajados, completos, tenemos una línea constante y creemos que estamos en la buena dirección».

El madrileño estima que el duelo frente a los riojanos se desarrolló, tal y como se preveía, «como un partido disputado, muy igualado. Hay mucha igualdad en esta categoría y todo se decide por detalles. Ya estamos manejando bien las dos áreas en los últimos encuentros, hay que saber hacerlo y nos da resultado».

Expone que la solidez defensiva de un equipo que acumula su cuarto partido sin encajar en Anduva «es fundamental». Y aunque se crean muchas menos ocasiones que antes, porque hay menos llegadas a los dominios del meta visitante, el Mirandés es más efectivo cuando actúa como local.

Fiel reflejo de todo ello fue el envite jugado ante los de Logroño. Salvo el gol, un tiro desde fuera del área de Matheus y ya en la recta final del encuentro una contra, no hubo más aproximaciones peligrosas hacia el área de Miguel, un cancerbero que no se mostró muy preciso en dos de los tres envíos realizados por los rojillos durante el tiempo de juego.

«Sabíamos que iba a ser un partido duro, muy complicado ante un rival directo y salimos muy mentalizados de lo que había que hacer. Hemos vuelto a dejar la portería a cero en Anduva y pude ayudar al equipo con el gol que, al final, es lo importante».

El defensa quiere dar valor al trabajado triunfo obtenido este pasado domingo, más allá de los debates sobre la forma y el estilo de juego que ha implantado el Mirandés en los últimos meses. Entre otras cuestiones porque llegó al derrotar a otro candidato a jugar la fase de ascenso.

La UD Logroñés tiene «un grandísimo equipo, vino aquí a por todas. Con el resultado a favor nuestro, ellos nos metieron más juego directo en nuestro campo, pero supimos contrarrestarlo y creo que hicimos un buen partido».

Una despedida de Anduva con victoria porque el Mirandés ya no volverá a jugar ante el conjunto de su afición hasta enero de 2019, cuando el Arenas visite el domingo de Reyes a los rojillos. Se cumplió este pasado fin de semana, por lo tanto, un doble objetivo: «Sabíamos que era el último partido del año en casa, por eso queríamos ganar y, además, pudimos mantener la portería a cero, que es fundamental como ya venimos insistiendo».

Reconoce, en este sentido, que el conjunto de Jiménez se ha vuelto más pragmático sobre el césped. «Más práctico, puede que no hagamos tantas ocasiones como antes, cuando quizás los rivales se replegaban muy atrás y teníamos más llegadas. Ahora, los encuentros son más equilibrados y creo que este planteamiento nos está dando resultado».

Y eso que este último domingo hubo una novedad significativa al disponer de dos puntas desde el inicio del partido. «Hay que saber adaptarse. Creamos menos ocasiones que al principio porque los adversarios ya sabían lo que planteábamos. Les sorprendimos al jugar con dos puntas que hicieron muchísimo trabajo, rupturas al espacio y que provocaron muchos huecos para que se beneficiasen los compañeros. Creo que esa plantilla tan abierta que tenemos, que nos da muchas posibilidades, nos viene muy bien».

Una de las notas menos positivas fue las numerosas tarjetas que mostró Usón Rosel. Acerca de si condicionó el juego, admitió que «alguna de más hubo, el árbitro lleva así todos sus partidos y nada más que decir. Sí que desde las primeras tarjetas vimos que era propenso a sacarlas. Lo hablamos porque había que tener cuidado y saber manejarlo, ya que había muchos con tarjeta».