Los escupitajos que sufrió el sábado el cancerbero mirandesista, Alfonso Herrero, del fondo donde se ubicaba la afición del Zaragoza, quedaron reflejados en el acta arbitral. / avelino gómez

Sentirse ajeno en tu propia casa

Anduva es el único campo donde se reserva todo un fondo para la afición rival; el portero rojillo es quien más lo sufre

Ángel Garraza
ÁNGEL GARRAZA

Los escupitajos que sufrió el portero del Mirandés, Alfonso Herrero, este pasado fin de semana han vuelto a evidenciar una situación que se produce desde hace ya tiempo en Anduva, prácticamente el único estadio de la Liga donde se reserva para la afición visitante un fondo entero. No solo una parte, generalmente una esquina, u otro emplazamie

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