Momento en el que el protestado árbitro Caparrós Hernández expulsó en el último duelo a Gelabert. / Avelino Gómez

La segunda victoria consecutiva llegó 10 meses después y ante el mismo rival

La última vez que el conjunto rojillo ganó dos partidos seguidos se remonta a marzo, cuando superó al Sanse (1-3) y a la Ponferradina (3-1)

A. GARRAZA

Progresión, oficio y regularidad, la que necesitaba para impulsarse tanto en puntuación, que es actualmente lo prioritario, como en la clasificación para subir posiciones. De momento, el Mirandés durmió anoche con 26 puntos en el puesto decimoquinto, a la espera del resultado que coseche hoy el Zaragoza ante el Leganés. El conjunto maño, el próximo rival en la Liga, ya en enero, es el único que le puede superar al contabilizar ahora una unidad menos que los rojillos. Todo ello tras rubricar el cuadro de Etxeberria su segundo triunfo consecutivo por primera vez esta temporada.

Va superándose y rompiendo las estadísticas negativas que aparecían ligadas al devenir del cuadro jabato en los últimos tiempos. Si en Santander, hace ocho días, logró vencer, por fin, al Racing a domicilio tras no haberlo hecho desde el pasado mes de marzo, este último fin de semana se adjudicó los tres puntos en el compromiso siguiente.

De igual manera, hay que remontarse a la campaña anterior, a ese mes de marzo, para comprobar cuándo fue la última vez que consiguió encadenar dos victorias, lo que siempre reporta confianza, tranquilidad y sirve para reafirmarse en el trabajo diario a quien las obtiene.

En aquella ocasión fueron tres seguidas. Ganó al Cartagena el día 12 de marzo por dos tantos a uno; el día 19 visitó Anoeta para medirse con el Sanse y en ese partido vital, por aquel entonces, para la permanencia superó a los potrillos por 1 a 3. A continuación, el 27 recibió en Miranda a la Ponferradina, duelo que acabó con 3-1 favorable a los locales. En la salida a Eibar, acto seguido, aunque mereció más se tuvo que conformar con un punto (1-1).

Así que ante el mismo rival que entonces, el bloque blanquiazul, es frente al que ha consumado el segundo resultado seguido satisfactorio en forma de tres puntos, premio que en el seno mirandesista esperan que se traduzca en un hecho más frecuente. En que el equipo se acostumbre a ganar.

Se trata, la de este sábado, de la sexta victoria del curso. La primera llegó también en Miranda, contra el Zaragoza (2-0) el día 24 de septiembre. En la séptima jornada del campeonato. No tuvo continuidad en el tiempo porque en el segundo encuentro consecutivo que disputaba en casa, el 1 de octubre, no puedo pasar del empate a tres con Las Palmas. Y gracias porque en el minuto 88 caía por 1 a 3. Es de los pocos partidos que el Mirandés ha aprovechado los instantes finales para ser el equipo en marcar.

Tuvo que esperar hasta la decimocuarta jornada, siete después, para adjudicarse el día 2 de noviembre un nuevo triunfo, el segundo de esta campaña. Ante el Tenerife (1-0). En Ibiza, cuatro días después, pudo ganar pero no lo hizo. Firmó tablas (1-1).

Superó al Cartagena (2-1) tras el fin de semana copero, pero cinco días después cayó en el estadio Carlos Tartiere con el Oviedo (1-0). Tampoco siguió la estela del triunfo. Solventó con goleada el choque ante el Albacete (4-2) y cuando estaba a punto de encadenar el segundo triunfo, el Leganés empató a dos en Butarque. Ha sido ahora, al final de la primera vuelta, cuando lo ha conseguido.