Seguir con la mejora ante los filiales

El conjunto rojillo ganó con solvencia al Bilbao Athletic en Lezama por 1 a 3. /E. C.
El conjunto rojillo ganó con solvencia al Bilbao Athletic en Lezama por 1 a 3. / E. C.

El Mirandés visitará al Vitoria tras saldar con dos triunfos y dos igualadas sus cuatro partidos frente a este tipo de conjuntos que años atrás siempre se le atragantaban

ÁNGEL GARRAZA

Aunque la puntuación sigue siendo menor que la que acumulaba el Mirandés a estas alturas de la temporada pasada y se encuentra ubicado un puesto por debajo en la clasificación, también hay aspectos en los que ha evolucionado de forma positiva y uno de ellos tiene que ver con la forma de encarar y resolver sus partidos ante los filiales, un tipo de rivales siempre tan incómodos, que se lo han puesto, por tradición, muy difícil al equipo rojillo hasta el punto de que las dos únicas derrotas cosechadas en toda la primera vuelta de la temporada anterior llegaron ante estos adversarios. En Tajonar, contra Osasuna Promesas (1-0) y ante la Real Sociedad B en Anduva (0-2).

El conjunto de Borja Jiménez visitará este sábado al Vitoria, el último filial que le queda por enfrentarse en el primer tramo del curso. Lo hará con el ánimo de continuar con la progresión detectada ante estos bloques de cantera, frente a los que todavía no ha perdido al obtener ocho de los doce puntos que se han puesto en juego desde el mes de agosto.

Empató a un tanto ante el Sporting B, un duelo que bien pudo haber ganado si se tienen en cuenta las numerosas ocasiones de gol que dispusieron los locales. Después, el Mirandés venció con autoridad en Lezama al Bilbao Athletic al superar a los 'cachorros' por 1 a 3. Firmó tablas ante el Oviedo B en El Requexón, un oponente que ha mostrado sus credenciales para luchar por meterse en los puestos que conducen al 'play off' –está a solo dos puntos de los rojillos– y en la última jornada superó con claridad, más en el terreno de juego que en el electrónico, a una Real Sociedad B que dista mucho de ser el equipo que dejó una imagen tan grata en Miranda la temporada anterior. También contribuyó a ello el trabajo de los rojillos, que anularon a los blanquiazules y fueron mejores en este duelo.

Una óptima trayectoria –el único 'borrón' quizás haya sido el empate frente al segundo conjunto sportinguista– hasta ahora, nada que ver con la que mantenía años atrás. Para ejemplo, la última campaña. Por aquel entonces sí que pudo ganar al Sporting B (1-0) en Anduva, en un partido que el Mirandés sacó adelante gracias a las intervenciones de Limones –en la segunda vuelta cayó en El Molinón por 3-1–.

También venció al Vitoria por 1 a 2 en Olaranbe y, a continuación, cosechó las dos derrotas frente a Osasuna Promesas –que descendió a Tercera y era el segundo encuentro que ganaba en Tajonar, en la decimotercera jornada– y la Real Sociedad. En la segunda vuelta, perdió además del choque en Gijón, ante el Bilbao Athletic y superó a navarros y donostiarras.

Solo llevaba, hace un año, la mitad de los puntos que se habían puesto en juego ante estos adversarios: seis de 12, con dos derrotas en cuatro encuentros. Ahora, no ha perdido, ha vencido en dos e igualado los otros dos.

La oportunidad de deshacer ese equilibrio actual entre empates y triunfos a favor de las victorias le llega este próximo sábado, que es cuando cerrará el año 2018 ante el Vitoria en Ellakuri, terreno de hierba artificial de Llodio, que es donde actúa como local el filial del Eibar tras los problemas que tuvo para jugar en Vitoria.

La habitual motivación que exteriorizan en cada contienda los conjuntos que trabajan con la cantera en Segunda B ante el Mirandés, uno de los grandes a día de hoy de la división de bronce, se mantiene, pero el nivel competitivo de los rojillos ha ido en aumento ante estas escuadras jóvenes. Otra fecha para corroborarlo es dentro de tres días, en el último compromiso del año para todos en el grupo segundo de Segunda B.

La competición oficial ya no volverá a Anduva hasta el fin de semana de Reyes, frente al Arenas.

 

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