López, pretendido por el Mirandés en anteriores ventanas. / laliga

El Sanse está más cómodo a domicilio al haber ganado solo un duelo en su estadio

Acumula 11 puntos fuera de su campo, por solo 6 en el Reale Arena, donde no vence desde la primera jornada cuando superó al Leganés (1-0)

Á. G.

No le está sentando nada bien al Sanse jugar sus partidos como local en el Reale Arena. Es un escenario majestuoso para lo que estaban acostumbrados los jóvenes futbolistas del segundo equipo txuri urdin, pero no están sacando resultados en la condición de anfitrión. Prefieren visitar a sus rivales, como lo demuestra la trayectoria que ha seguido en la primera vuelta.

Baste decir que en su casa solo han sumado seis puntos en los diez encuentros que han disputado durante la primera vuelta. Únicamente se han hecho con un triunfo, que fue además en la primera jornada de liga cuando este equipo recibió al Leganés (1-0). Ha empatado tres partidos y perdido los seis restantes. Ni que decir tiene que el rival mañana del Mirandés se encuentra más cómodo a domicilio que recibiendo a los rivales en tierras donostiarras.

Es el penúltimo de la Liga si se tienen en cuenta los partidos disputados en territorio propio, idéntica posición que ocupa actualmente en la clasificación general tras 19 jornadas. Lejos de San Sebastián tampoco es que haya acumulado números sobresalientes, pero contabiliza más puntuación al reunir 11 unidades tras vencer en tres compromisos (dos más que en su terreno de juego), firmar dos igualadas y encajar cuatro derrotas, dos menos que en casa.

Fuera, que es como disputará el choque ante los de Escobar, se sitúa entre los diez primeros de la tabla tras ganar por última vez al Sporting (0-1) el día 12 de noviembre. Es cuando tiene más espacios por la forma de jugar de los contrarios y más opciones de desarrollar su juego que en un desangelado Anoeta, donde apenas acude un millar de espectadores de media para seguir las evoluciones del filial txuri urdin. En un recinto con capacidad para casi 40.000 espectadores, la sensación de vacío en los encuentros con el Sanse en liza ya se ha puesto de manifiesto en las últimas fechas en la capital guipuzcoana.

A domicilio, ha superado y se ha llevado los tres puntos de El Molinón; ante el Alcorcón lo hizo después de conseguir un contundente 1 a 4 y contra el Amorebieta, por 1-2. Ante dos contrarios que luchan por el mismo objetivo y el adversario que va claramente de más a menos en el campeonato de Segunda.

Acabó en tablas otros dos envites: en la segunda jornada de liga en Lugo (0-0) y en La Romareda, contra el Zaragoza (1-1). Sucumbió en Cartagena (1-0), Almería (3-1), Málaga (2-1) y en su último desplazamiento a Tenerife cayó por 2-0.

Ha anotado más goles como foráneo (11) que cuando no tiene que viajar (solo seis dianas) y recibido también menos (11, por doce cuando no se mueve de su estadio).

El peligro de los potrillos, por lo tanto, se encuentra fuera de su campo, mientras que al Mirandés, como es de dominio público entre la hinchada jabata, le cuesta un mundo sacar los partidos adelante en el Municipal de Anduva. De hecho, solo ha logrado tres triunfos junto a la afición en los diez duelos que ya se han disputado en Miranda.