Carreira disputa un balón con el central Pablo Vázquez. / prensa2

Rubén Castro saca los colores a un pésimo Mirandés

Los rojillos reviven en Cartagena muchos de los fantasmas que ya parecían olvidados, justo antes del parón

RAÚL CANALES

Rubén Castro borró ayer del mapa al Mirandés. El delantero canario dio una lección, a sus 40 años, de la que deberían tomar nota muchas de las promesas rojillas si quieren llegar a consolidarse en el fútbol profesional. Fue la estrella y manejó el partido a su antojo en la contundente derrota sufrida por los rojillos en Cartagena, donde el equipo ofreció una imagen bochornosa. El atisbo de mejoría apuntado en las últimas jornadas se esfumó de golpe, y todas las dudas que durante meses han rondado la cabeza de los seguidores, retumban con más fuerza que nunca. El Cartagena fue tan superior, que por momentos daba la impresión que se estaban enfrentando equipos de diferente categoría.

Soñaban los de Lolo Escobar con tener unas vacaciones tranquilas, pero la goleada de ayer dará que hablar durante las fiestas. Era el peor momento para sembrar nuevamente interrogantes sobre el rendimiento del equipo, porque no hay revancha inmediata, así que el parón se puede hacer largo. Toca reflexionar, analizar y sobre todo acertar con los fichajes.

Que el Mirandés necesita refuerzos es algo que ya se sabía, pero la cita en Cartagena ha añadido un punto más de responsabilidad a la dirección deportiva. De los nombres que lleguen en las próximas semanas dependerán en gran medida las opciones de permanencia de los rojillos, porque con lo que hay ahora mismo en la plantilla, el equipo está muy justo. Defensivamente se siguen cometiendo errores infantiles, y en ataque, la dependencia de Camello es total.

Frenar a Rubén Castro no es sencillo. Sus registros anotadores evidencian que no hay muchos zagueros que lo hayan logrado a lo largo de las dos últimas décadas. Pero seguramente ni el punta canario esperaba tener tantas facilidades como las que le dio ayer el Mirandés. Solo tiró dos veces a puerta. Las dos acabaron en la red de Lizoain. La primera solo tuvo que empujar una asistencia de Bodiger tras el enésimo despiste a balón parado de los rojillos esta temporada. El segundo gol es una obra de arte, con un lanzamiento desde la frontal.

Entre ambos, uno en cada parte, Castro desbordó con suma facilidad a Anderson y sirvió el gol en bandeja a Cayarga al borde del descanso.

La esperada reacción del Mirandés nunca llegó. Ni con los cambios, ni jugando con dos delanteros, ni refrescando la medular, ni reemplazando al lateral izquierdo. Los de Lolo Escobar fueron durante los noventa minutos un juguete en manos de un Cartagena que atrás es un bloque ordenado y arriba tiene pólvora. Cada contragolpe daba sensación de poder acabar en gol, y seguramente si los locales hubieran pisado el acelerador a fondo en la media hora final, el resultado hubiese sido más abultado.

Los rojillos tiraron de orgullo, pero todos sus intentos por meterse en el partido resultaron infructuosos y no fueron capaces de marcar el tanto que al menos les hubiera permitido maquillar el marcador. Salvo un disparo suave de Camello cuando estaba solo dentro del área, el Mirandés apenas inquietó la meta defendida por Marc Martínez.

Tampoco el Cartagena, después del carrusel de cambios, se acercó demasiado a las inmediaciones de Lizoain y fue dejando pasar los minutos con la tranquilidad de haber hecho ya los deberes. Carrión hasta probó a jugar con Ortuño y Castro juntos, algo que le demanda un sector de la afición, y con el camino despejado, era el día propicio para hacerlo. Con esta derrota, el Mirandés se queda al borde del abismo.

Cartagena: Marc Martínez; Delmás, Alcalá, Pablo Vázquez, Gastón Silva (De la Bella, min. 82); Bodiger, Tejera (Neskes, min. 65); De Blasis (Nacho Gil, min. 82), Álex Gallar, Cayarga (Ortuño, min. 65); y Rubén Castro (Mo Dauda, min. 85).

Mirandés: Lizoain; Carreira, Odei, Arroyo, García de Albéniz (Iago Carracedo, min. 46); Meseguer, Oriol Rey (Rementeria, min. 65); Brugui (Marqués, min. 46), Álex López (Hassan, min. 46), Riquelme (Iñigo Vicente, min. 77); y Camello.

Goles: 1-0 Rubén Castro (min. 23). 2-0 Cayarga (min. 41) 3-0 Rubén Castro (min. 60).

Árbitro: González Esteban (Comité vasco). Amonestó con tarjeta amarilla al local Tejera.

Incidencias: 5.631 espectadores en el estadio Cartagonova.