A Rodrigo se le busca una salida

Rodrigo jugó unos minutos en el partido de presentación contra el Athletic. /Avelino Gómez
Rodrigo jugó unos minutos en el partido de presentación contra el Athletic. / Avelino Gómez

El jugador del Mirandés solo entrena, no tiene licencia profesional y tampoco estuvo convocado ante el Cádiz, así que el club intenta llegar a un acuerdo antes del día 3

ÁNGEL GARRAZA

Al margen de los lesionados Irazabal y Matheus (con una dolencia en el aductor), de la baja por sanción federativa de Carlos Julio y de la no citación del tercer portero, otro jugador de la primera plantilla, Rodrigo Sanz, tampoco entró en la lista definitiva para recibir al Cádiz. En su lugar apareció el canterano Lucas. El futbolista que llegó del Calahorra en el último mercado invernal no entró por segundo partido consecutivo en la convocatoria. No se le incluyó en Vallecas ni en Anduva, donde siguió las evoluciones de sus compañeros desde la grada. ¿El motivo? En su caso no se trata de una lesión sino que no dispone de licencia profesional para jugar. No está inscrito y de ahí que su puesto este fin de semana en el banquillo estuviera ocupado por un efectivo del filial.

Así las cosas, la situación es clara: se le busca una salida a un jugador que cuando llegó firmó por otra temporada más. No cuenta para el cuerpo técnico de Andoni Iraola y su futuro parece lejos de Miranda salvo que la situación se enquiste. No es lo deseado.

«No está muy claro que vaya a continuar con nosotros y tenemos que esperar a ver lo que ocurra antes del día 3 de septiembre. Lo que queremos es buscar entre todos una solución, la mejor para todas las partes», señala el técnico rojillo, Andoni Iraola, al hacer referencia a la situación del navarro.

Es, por lo tanto, uno de los descartes confirmados en una plantilla aún muy corta de efectivos, hecho al que se ha unido la conjunción de otros factores, como expulsiones y lesiones en puestos que todavía no están doblados (lateral derecho). Todo eso ha supuesto que hubiera solo 16 jugadores de la primera plantilla convocados este pasado sábado.

Entre ellos, Ernest, que podría quedarse después de no haber contado la campaña pasada en Segunda B para Borja Jiménez (solo disputó la Copa Federación). El ghanés se ha soltado algo más, quiere culminar acciones que antes no terminaba o desperdiciaba. De hecho, ha intervenido en los dos encuentros de liga, en el tramo final, ante el Rayo Vallecano y el Cádiz.

«Ha tenido en los dos, momentos desde el banquillo, cuando sale de ahí nos da ese cambio de ritmo que muchas veces te viene bien en determinados partidos, sobre todo en los que están rotos. El otro día, ante el Rayo, tuvo alguna ocasión, que no pudo concretar, este sábado tuvo la jugada del posible penalti. Aunque estábamos con diez, teníamos que arriesgar después de encajar el 0-1», indica Iraola.

El extremo podría ser uno de los que continúen en el primer equipo después de que las salidas, si cristalizan, todo hace indicar que serán las de Rodrigo e Irazabal, éste inédito en toda la pretemporada y con cuatro centrales ya en el grupo.

Un bloque que todavía está mermado de miembros. «Las incorporaciones van a llegar», asegura el míster de Usúrbil sin facilitar nombres. Desde el club, en este sentido, se prevé que entre hoy y mañana se anuncien varios más (incluso tres) para ir terminando de cerrar una plantilla que todavía está por rematar y por rodar en muchos aspectos, tanto del juego como de otras consideraciones que cualquier profesional debe tener en cuenta cuando juega partidos de esta magnitud y categoría.

La baja de Carlos Julio por doble amarilla en la cita inaugural supuso que el técnico no tuviera a ningún efectivo específico para ubicar en el costado derecho de la zaga. Se vio obligado a recolocar ahí al capitán Kijera y mantener a Enric en el izquierdo, donde ya jugó en el primer duelo.

Matheus se lesionó la tarde anterior. A la espera de lo que dictaminen las pruebas parece que algún partido más se pierde (el deseo es que sea el menor número posible). Mario Barco ocupó su lugar, se fajó con los rivales pero estuvo muy solo, fue una isla, a partir del minuto 22, cuando el Mirandés se quedó con diez hombres sobre el césped con 70 minutos por delante.

Eso es dar demasiada ventaja a los cualificados rivales que componen la Segunda División, máxime cuando el Mirandés acaba de ascender, se engloba en el reducido pelotón de los modestos que quieren dar guerra y hay jugadores que se tienen que adaptar aún a la categoría de plata. Y para Soria se añade otra baja: Álvaro Rey, aunque vuelve Carlos Julio.

Tres penaltis y 3 expulsiones

A eso se suman las expulsiones y los penaltis con que los dos árbitros de turno han castigado al Mirandés. Cuatro tantos han recibido los rojillos en dos encuentros y tres han sido desde los once metros. No es normal.

Como tampoco lo es que acumule tres rojas en solo dos comparecencias. La última, de Iraola por «protestar de manera ostensible, con los brazos en alto y abandonando el área técnica, una de mis decisiones».

Al margen de que al Mirandés se le mire como a un recién ascendido, Rey vio la tarjeta roja por «impactar con la plancha en la pierna de un adversario en la disputa del balón con uso de fuerza excesiva».