Álex Gallar saca la falta que supuso el tanto de Rubén Castro en Anduva ante el Málaga. / LaLiga

Todos los rivales han marcado gol al Mirandés tras centros desde las bandas

El Sporting empató a balón parado, Málaga y Villarreal B anotaron también así y el Alavés ganó tras una asistencia desde un costado

ÁNGEL GARRAZA

Es otro hecho que lastra la progresión del bloque. A la inexperiencia de la mayoría de sus efectivos, detectada principalmente en los momentos importantes de los encuentros, se une la facilidad con la que recibe goles previo envío del balón desde las bandas: la mitad de los ocho que lleva encajados llegó tras centros desde los costados, otra situación que el bloque de Joseba Etxeberria se ha propuesto mejorar para progresar en solidez y contundencia en la zaga. Para que esté más cerca la primera victoria del campeonato.

Raúl García adelantó a los rojillos en el primer encuentro ante el Sporting. Sin embargo, los gijoneses empataron minutos después tras una jugada a balón parado. Lanzamiento desde el perfil izquierdo del ataque visitante para que Gragera se elevase por encima de los centrales, se adelantase a ellos y firmara las tablas que serían definitivas.

El siguiente adversario no marcó en estrategia pero sí anotó el único tanto que le dio los tres puntos después de una jugada también por el lado izquierdo de su ofensiva, el derecho del Mirandés. La asistencia, esta vez a ras de suelo, no aparentaba excesivo peligro, pero Alkain remató desde el área para dar el triunfo al Alavés.

El tercer oponente fue el Málaga, que también se aprovechó de la fragilidad que exhibe el bloque en estas acciones. De nuevo, un centro a balón parado desde la izquierda del ataque malacitano. El centro enviado por Álex Gallar sirvió para que el veterano Rubén Castro se adelantara a la zaga y su remate cruzado significara el 0-2 al poco de empezar la segunda mitad.

El cuarto tanto que los contrarios han conseguido mediante estas jugadas llegó en la ciudad deportiva del Villarreal B el pasado sábado. Es cuando abrió el marcador el cuadro amarillo en el minuto 43. Los locales sacaron en corto un córner y el posterior envío fue rematado por el central y capitán De la Fuente al palo largo, sin que la zaga y portero pudieran evitarlo.

La mitad de los ocho goles, tras centros de los rivales, un aspecto que condena al conjunto. No es algo nuevo.

Es un bloque, la defensa también, completamente nuevo. Así que al cuerpo técnico le queda trabajo por delante para pulir, asimismo, deficiencias que puedan observar en estas jugadas con el propósito de que no cuesten más goles de la cuenta.

En partidos igualados, y en Segunda División hay muchos, son lances del juego que dan puntos y victorias. De momento, no han dado nada a los de Anduva. En cambio, sí han visto frenada su progresión al encajar cuatro goles así en cuatro partidos.