Afición ibicenca en Can Misses, un estadio con capacidad para 6.000 personas. / Laliga

Un rival con solo 6 años de historia

La UDIbiza se creó en el año 2015 por un grupo de empresarios liderado por Amadeo Salvo después de que éste fuera presidente del Valencia

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés visitará este fin de semana al Ibiza por primera vez en su historia. Es un duelo inédito el que se disputará el próximo domingo en Can Misses después de que el cuadro ibicenco ascendiera de Segunda B al final de la temporada pasada y de que se fundara en el año 2015. Su andadura es muy corta, pero eso no ha sido óbice para que se haya plantado ya en el fútbol profesional, en Segunda División.

La Unión Deportiva Ibiza, tal y como se conoce actualmente al rival de los rojillos, fue fundado por el empresario Amadeo Salvo –anteriormente presidente del Valencia–, una vez que en la Federación Balear de Fútbol saldara la deuda federativa que había dejado la extinta Unión Deportiva Ibiza-Eivissa. Es el máximo responsable y copropietario de la entidad junto a dos hermanos, que ocupan los cargos de vicepresidente y tesorero respectivamente.

Su uniforme, al principio, era completamente rojo. En la temporada 2016/17 cambió de indumentaria pasando a ser la camiseta celeste y el pantalón blanco. Es cuando ascendió a Tercera División; en el mes de junio de 2017 absorbió al Ciudad de Ibiza Club de Fútbol y, acto seguido, debutó en Tercera, categoría en la que sólo militó un año porque, a pesar de caer en la última eliminatoria de ascenso contra el Atlético Levante, la inhabilitación del Lorca por parte de la Federación Española le permitió adquirir una plaza para jugar por primera vez en Segunda División B.

En su segunda campaña en la categoría de bronce, la 19/20, disputó el 'play off' de ascenso de la mano del técnico exmirandesista Pablo Alfaro pero cayó en el primer cruce ante el Cornellà. Fue en la siguiente, la 2020/21, cuando consiguió su mayor éxito en apenas seis años de historia al derrotar por 1-0 al UCAM de Murcia en la eliminatoria definitiva, lo que conllevó su ascenso a Segunda División, donde dentro de dos días recibirá en la isla al Mirandés.

Su estadio tiene capacidad para 6.000 espectadores después de los últimos trabajos de remodelación efectuados. Es un recinto que, al igual que tuvo que hacer el Mirandés, se debe adecuar a los requisitos impuestos por LaLiga, entre los cuales se incluye las exigencias impuestas por la televisión.

La iluminación de sus instalaciones no está adaptada a las necesidades para llevar a cabo una correcta retransmisión, de ahí que al principio del campeonato los encuentros allí se estén jugando a la hora más temprana posible, evitando los horarios nocturnos para ofrecer a través de las cámaras una óptima visión.

Esa puede ser la razón por la que el Ibiza-Mirandés se ha fijado para las dos de la tarde de este próximo domingo. Según se indica en las previsiones meteorológicas, se prevén 25 grados y una humedad del 25% a la hora del choque. Al menos, es octubre.

Duodécimo límite salarial

A pesar de ser un recién ascendido y de ser, como entidad, un novato en el fútbol, LaLiga no coloca al Ibiza entre los clubes más bajos de la categoría respecto a su límite salarial. Los insulares tienen 7, 6 millones de euros, lo que se traduce en que es el duodécimo tope de Segunda División. Tiene a diez equipos por debajo, entre ellos el Mirandés, con 5,7 millones: dos millones menos que su adversario.