El portero rojillo había sido el héroe del equipo al desbaratar cuatro ocasiones claras de Las Palmas, pero no pudo acabar el encuentro al lesionarse en los isquiotibiales. / LaLiga

Las Palmas 2-Mirandes 1

Demasiado rival para aguantar todo el partido

Un Mirandés sin banquillo no defiende su renta pese a la soberbia actuación de Ramón Juan y el golazo de López

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés perdió 2-1 pese a adelantarse en el marcador con un golazo de Roberto López desde el medio del campo, pero en el minuto 86 Las Palmas desniveló las tablas. Demasiado rival para aguantar tanto tiempo a pesar de que Ramón Juan, hasta que se lesionó, fue el auténtico protagonista del choque al salvar cuatro ocasiones muy claras de los locales. Una derrota muy cara porque, además de caer, sufrió la lesión del meta y varios sancionados para el próximo partido: Salinas y Barbu.

El primer aviso llegó antes de que se cumpliera el cuarto de hora. Ramón Juan empezaba su recital de paradas. Desbarató la primera gran ocasión al despejar con el pie izquierdo en 'uno contra uno' ante Cardona. El primero de cuatro consecutivos, todos solventados de forma impecable por el meta barcelonés.

Apenas dos minutos después repitieron los protagonistas en una jugada muy similar a la anterior. El punta del cuadro insular se aprovechó de un rebote pero no supo superar a Ramón Juan.

Poco tardó en responder el bloque de Etxeberria. Juanlu recibió un servicio en el área, que Valles desbarató. Sin embargo, fue la única llegada con cierto peligro en la primera mitad. El que se acercaba mucho y muy fácil era el bloque de García Pimienta, pero el héroe estaba siendo el meta mirandesista. Sus compañeros no acertaron a despejar y Moleiro se encontró, una vez más, con el cancerbero. Hubo más. En otra aproximación cuando no se habían cumplido los veinte primeros minutos, Jonathan Viera se plantó solo ante el guardameta, quien, de nuevo, adivinó sus intenciones. Los anfitriones no se lo creían. El catalán había levantado un muro en su marco para mantener vivo a los rojillos.

El Mirandés no llegaba arriba con claridad de ideas, no generaba peligro ni podía frenar a los locales. Comenzó a sumar tarjetas amarillas, tres en apenas seis minutos (Gelabert, Pinchi y Barbu) antes de la media hora –el listón que puso el colegiado murciano Sánchez López con las cartulinas no valía para los jugadores de Las Palmas– aunque no es menos cierto que si los de casa no ganaban era por un motivo: Ramón Juan.

Los equipos grandes necesitan un portero y un delantero de garantías. Si Raúl García inició el fin de semana como el segundo máximo goleador de la categoría, el encargado de custodiar la portería demostró que para mucho.

La jugada del partido tuvo color rojillo. Para grabar y recordar. Gelabert se hizo con el balón en campo rojillo, sacó a relucir su enorme clase para deshacerse de un rival y ceder el cuero a Roberto López, que vio adelantado a Valles y se atrevió a lanzar con la izquierda desde el medio del campo. Un tanto de telediario.

El Mirandés se colocó con dos líneas, una de cinco y otra de cuatro hombres en bloque bajo, pero un centro desde la derecha mal despejado, fue aprovechado por Clemente para empatar.

Había que reforzar la medular ante el talento del cuadro canario. Beñat reemplazó a Pinchi y Gelabert se desplazó al costado izquierdo. El Mirandés ya no salía de su campo. Viera se topó con el poste tras una jugada de Moleiro en la que se lesionó Ramón Juan en los isquiotibiales.

Debutó Llabrés (por la izquierda). Pero Marc Carmona, en el 86, truncó la esperanza de sumar al lograr el segundo gol. Derrota muy cara para el próximo encuentro.