Gol repartido y juego por banda

Iraola conversa con Barco y Ernest. /P. Ladrero
Iraola conversa con Barco y Ernest. / P. Ladrero

Seis realizadores tiene por ahora un Mirandés que no ha repetido goleador y ser un equipo incisivo por los costados son pinceladas que va dejando la pretemporada

ÁNGEL GARRAZA

Dos goles en contra y siete a favor ante dos equipos de Segunda División B, Real Madrid Castilla y Burgos, que quieren ser protagonistas y ocupar la parte alta de la clasificación de sus respectivos grupos cuando arranque la competición, es el bagaje que presenta el Mirandés en los dos únicos amistosos que ha disputado en la pretemporada que culminará con su regreso a Segunda División.

Lleva un buen número de dianas y, lo que es todavía más significativo, esta faceta está tan repartida que ningún futbolista que integra actualmente la plantilla del conjunto de Iraola ha repetido como goleador. El técnico quiere que cualquier jugador se asocie con el gol y es un hecho que se está corroborando cuando el trabajo solo ha comenzado.

Salvo el tanto que se marcó en propia puerta el Real Madrid Castilla, los otros seis tienen nombre propio y diferente en cada caso. Ernest Ohemeng logró una bonita diana en Valdebebas e inauguró el casillero de efectivos mirandesistas que han visto puerta. Este pasado sábado, en la goleada al Burgos, hasta cinco contribuyeron a que el marcador registrase el número 5 en el espacio habilitado para el Mirandés: Álvaro Rey, desde los once metros, Rodrigo Sánz, desde la frontal; Merquelanz en un mano a mano ante el portero; Simón, un jugador que está a prueba, a la salida de un córner y el delantero centro Mario Barco, precisamente el último en anotar. Todos quieren aportar y lo intentan. Esa es la consigna.

Al igual que profundizar por las bandas. El Mirandés quiere ser protagonista con el balón, jugar en campo contrario y progresar principalmente desde los costados, que es por donde ha llegado el peligro de los rojillos en los dos encuentros amistosos ya jugados. En especial, ante el cuadro burgalesista al aprovechar la que era la principal deficiencia del equipo de Segunda B: sus bandas en el aspecto defensivo.

Enric Franquesa (mejor en el segundo encuentro en el campo Jesús María Pereda que en el primero en la factoría madridista, con más entrenamientos ya en sus piernas a las órdenes de Iraola), Ernest, Álvaro Rey, Merquelanz –ya ha demostrado su calidad en los dos choques que ha jugado como rojillo– han sido puñales desde los flancos en una muestra (una más) de cómo puede manejarse el bloque mirandesista cuando comience la competición.

Carlos Martínez

Mientras el equipo avanza en el trabajo y van llegando las incorporaciones que completarán la plantilla –todavía quedan unos cuantos jugadores– se suceden los nombres de los posibles candidatos a integrar el equipo rojillo. Uno de los últimos en aparecer ha sido el del lateral derecho Carlos Martínez.

De 33 años y natural de la localidad navarra de Lodosa, el defensa pasó casi toda su carrera deportiva anterior en las filas de la Real Sociedad (casi 20 años), equipo con el que jugó tanto en Primera como en Segunda División.

Según publica La Voz de Asturias, es un jugador que podría recalar en el Mirandés tras militar en el Oviedo la campaña anterior. «Negocia su fichaje con el Mirandés», se indica. Desde la entidad rojilla nada ha trascendido sobre este hecho. El lodosarra busca equipo y el Mirandés podría responder al perfil que persigue. Carlos Martínez jugó la pasada temporada 14 partidos con el Oviedo en Segunda. Acumula cerca de 300 en las dos primeras categorías.