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La piña no podía faltar tras el importante triunfo obtenido en el estadio Ciutat de València ante el Levante (1-2). Prensa 2
Reacción a domicilio en la fase decisiva

Reacción a domicilio en la fase decisiva

Le costaba al Mirandés puntuar fuera hasta encadenar desde marzo tres triunfos y un empate en las últimas cinco salidas

Ángel Garraza

Martes, 2 de mayo 2023, 00:02

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Sólo falta la confirmación oficial, pero el Mirandés tiene pie y medio en Segunda División la próxima temporada. Aún no se puede dar por hecho con las matemáticas en la mano, pero ya son 51 los puntos que acumula, que todo apunta a que serán más cuando concluya la competición habida cuenta de la trayectoria que sigue un conjunto de Etxeberria que tiene la oportunidad de quedar más arriba en la clasificación. Gracias a los encuentros de Anduva y, en el último tramo, el decisivo del campeonato, a la fiabilidad que muestra como visitante, lo que no había logrado en los meses anteriores de la Liga.

Se le había achacado al bloque rojillo que bajaba enteros a domicilio, donde no ganaba como lo hacía en Miranda o que puntuaba muy poco. Además de sensaciones, aparecían datos, estadísticas, comparativas para hacer referencia a los peores resultados que cosechaba lejos de su hábitat natural.

A finales del mes de noviembre era el peor equipo de Segunda División como visitante. No ganaba, hasta que lo hizo el día 11 de diciembre en los Campos de Sport de El Sardinero al Racing (1-2) por primera vez en los últimos 9 meses al no sumar los tres puntos desde que los consiguiera en marzo, en la Liga pasada, al vencer al Sanse en el Reale Arena.

Tuvo que ser en el último desplazamiento del año para jugar un encuentro del campeonato doméstico cuando obtuvo un nuevo triunfo. Después, con el comienzo de 2023, protagonizó aceptables duelos fuera: empató sin tantos en La Romareda, cayó en Las Palmas a última hora... Sin embargo, seguía siendo de los más flojos de la competición cuando tenía que viajar. Hasta que tres meses después, lo volvió a hacer.

Ganó en El Molinón por 3-4, un choque que pudo acabar con una goleada a favor de escándalo, pero en el que los mirandesistas terminaron pidiendo la hora tras ponerse con 1 a 4.

Lo importante aquella tarde fue, no obstante, que amarraron los tres puntos y que, por fin, ganaban a domicilio. Rompían una racha negativa que se prolongaba demasiado y que hacía falta cortar porque sólo con lo de casa podía ser insuficiente, al margen de que siempre se contabilizan tropiezos donde se exhibe una mayor fortaleza.

Otro hecho, asimismo, que no puede pasar desapercibido es que ese triunfo ante el bloque asturiano supuso que el colectivo rojillo aumentara su confianza. Empezó a creerse, de verdad, que podía obtener mejores resultados como bloque foráneo.

Porque, a partir de ahí, desde el mes de marzo, ha evolucionado de forma considerable en esta faceta. La siguiente salida fue a Ponferrada, para medirse con un rival directo por eludir el descenso y en un partido de pico y pala, muy poco vistoso, sacó un valioso punto. Aun así, Raúl García tuvo la ocasión más clara en el minuto 97 para haber ganado ese encuentro.

Después de empatar a dos goles en Anduva con el Ibiza viajó a Cartagena, donde llegó la única derrota (1-0) de este periodo, donde se determinan los objetivos y el puesto de la clasificación. Precisamente cayó en el envite donde menos lo mereció. No sólo tuvo que puntuar, sino que gozó de ocasiones muy claras para haber vencido con suficiencia. Jugó y lo hizo casi todo bien, menos acertar ante al marco que defendió Aarón Escandell, el mejor con cinco intervenciones salvadoras.

Los de Etxeberria, sin embargo, reaccionaron y en los siguientes, y dos últimos, partidos que han disputado lejos de su campo han sumado los tres puntos en cada estadio que han visitado. No importó que el rival fuese un Levante que se jugaba ocupar plaza de ascenso directo. Los jabatos asaltaron el Ciutat de València al ganar por 1 a 2 y a la hora de comer este domingo hicieron lo propio ante la revelación de la Liga, el Andorra (0-1).

Diez puntos de 15 posibles fruto de tres victorias, una igualada y una sola derrota es el magnífico botín del equipo. Ha pasado de ser el peor visitante a ocupar, en esa condición, el puesto duodécimo con 18 puntos.

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