José Salinas disputó sus primeros minutos como rojillo. / Prensa

Fin a las pruebas con mejoría pese a la derrota

El Mirandés firma una más que aceptable primera hora de juego hasta que bajó el ritmo ante un rival de superior categoría

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés concluyó la pretemporada con dos derrotas ante conjuntos de Primera y dos empates contra rivales de Primera RFEF. Ha zanjado la preparación sin conocer la victoria, que en los ensayos no es lo más relevante y que entraba dentro de lo previsible habida cuenta de la actual configuración de la plantilla. En su última prueba del verano antes de que el sábado arranque la competición perdió 1-2 ante Osasuna.

Lo hizo después de jugar la mejor primera hora de la pretemporada contra un bloque navarro al que superó en esos sesenta minutos. Después, se le hizo el partido muy largo, demasiado, y el mayor ritmo y experiencia de los navarros les permitió adjudicarse el triunfo.

Con lo que cuenta actualmente Etxeberria, se presume que el de este viernes será el probable once inicial frente al Sporting. Con Herrero en la portería, Santos y Salinas en los laterales; Michelis y Álex Martín en el eje de la defensa. Beñat Prados, Oriol Rey y Meseguer (si no se va al Granada) por dentro; Roberto López más escorado a la derecha, como falso extremo; Ignacio Castillo, a la izquierda y Raúl, en punta.

El Mirandés se acercó más al área rival que en el anterior amistoso. Había más movilidad, algo más de frescura. El primer acercamiento serio correspondió al conjunto rojillo. Beñat Prados rompió con mucha elegancia líneas en conducción, cedió a Castillo y éste chutó al lateral de la red. Era el primer tiro del partido y del equipo en Anduva durante esta pretemporada.

Un conjunto que se adelantó en el electrónico con uno de esos goles que se pasan por las televisiones en los resúmenes. El central de Osasuna Aridane cedió a su portero Sergio Herrera desde más de 30 metros, pero el mirandés se encontraba adelantado y el balón se coló mansamente dentro de la portería.

Los navarros no probaron fortuna hasta el minuto 32, mediante un chut de Javi Martínez que se fue por encima del larguero.

Se vio más que en el primer bolo ante la hinchada jabata. Serios los centrales, Santos dejó pinceladas de su calidad; Prados dio un recital en conducciones, pases y robos de balón; Meseguer, en su línea; Oriol Rey, Castillo (va a más el jugador de Miranda, cada vez con más confianza) y Roberto López aportando, con Raúl como primer hombre para ejercer la presión.

Fue quien protagonizó la siguiente acción. Esta vez Herrera respondió para evitar el segundo de los locales. El punta recibió un balón en largo del cancerbero, se emparejó con Aridane hasta que le recortó y chutó para que el meta desviara a córner.

Buena imagen (siempre teniendo en cuenta las circunstancias) la ofrecida por el cuadro local ante un Osasuna contemplativo y muy fallón, principalmente su pareja de centrales, Aridane y David García, futbolistas con experiencia pero ayer no tuvieron su día.

Raúl Parra llegó el jueves y debutó en las filas rojillas tras el descanso. Sustituyó en el lateral diestro a Santos. La segunda parte comenzó de forma similar. Roberto López lanzó con mucha intención una falta que no encontró rematador mientras en la línea de atrás los ayer de blanco seguían muy fallones ante la desesperación de su entrenador Jagoba Arrasate.

El ritmo iba, poco a poco, decayendo. Los visitantes dieron un paso hacia delante y en una acción en la que se sucedieron varios rechaces en el área, Darko empató a la hora de juego.

Salifo se sumó por Raúl mediada la segunda parte. El jugador del filial se ubicó en punta. Mientras tanto, Rubén Peña se plantó solo ante Herrero, pero el meta adivinó su intención.

A los jabatos se les estaba haciendo muy largo el amistoso. Con pocos efectivos aún y con algunos jugadores que ha quedado claro que cuentan muy poco, caso de Rementeria. Ayer no intervino un solo minuto. Significativo. El mensaje está claro. Etxeberrria hizo cuatro cambios, entre ellos dio entrada a Durán y Salifo, del Mirandés B, pero no al bilbaíno.

A falta de 20 minutos se incorporó Barbu para jugar de lateral izquierdo, lo que conllevó que adelantara a Salinas y que Castillo se posicionara como hombre más adelantado.

Chimy se hizo con el cuero, lanzó a puerta, repelió Herrero y el rechace fue para el recién incorporado Rober Ibáñez, que hizo el 1-2 en el 75. En el 83 la tuvo Chimy, pero el guardameta rojillo reaccionó bien para despejar a córner.

Buenos 60 minutos de juego, cuando quedó patente la evolución que sigue un equipo al que le sobró la última media hora.