A la primera final de la temporada

Claudio Medina se convirtió en el goleador del equipo y fue el que anotó el tanto del Mirandés. /J. A. T.
Claudio Medina se convirtió en el goleador del equipo y fue el que anotó el tanto del Mirandés. / J. A. T.

El Mirandés empata en Socuéllamos con un gol de Claudio, hace bueno el 3-0 de la ida y se jugará ante el Cornellà adjudicarse la Copa RFEF

ÁNGEL GARRAZA

El equipo de Borja Jiménez se clasificó con solvencia ante un líder de Tercera, el Yugo Socuéllamos. El global de 4-1 tras los dos encuentros (3-0 en la ida y 1-1 en la vuelta) hace posible que el Mirandés dispute, ya este mes, su primera final de la temporada. El club rojillo quiere que no sea la última porque eso significará que aguardan premios mayores dentro de varios meses. En las dos últimas semanas de marzo jugará la final de la Copa Federación por primera vez en su historia y se enfrentará al Cornellà, también a doble partido. El primero se disputará en Anduva porque así se determinó en el sorteo de semifinales al ser el del Mirandés el primer emparejamiento que salió del bombo cuando se cruzaron los cuatro semifinalistas.

Los rojillos tuvieron controlado en casi todo momento la ronda previa a la final. En Miranda, se mostraron muy superiores a su adversario y ayer jugaron con el 3-0 que habían obtenido en la ida. De hecho, el tanto del cuadro castellano-manchego, el único que ha logrado en la eliminatoria, llegó pasado ya el minuto 92. Fue el que puso el definitivo 1-1 en el marcador que daba el pase a los ayer visitantes.

Álvaro Bravo no jugará el próximo domingo por sanción federativa y ayer participó en el choque que tuvo lugar en el campo Paquito Giménez desde el principio y durante todo el tiempo; Jiménez, el míster rojillo, también movió sus cartas pensando en el envite ante el filial bilbaíno, programado para dentro de cuatro días. Sergio, otro de los habituales en liga, intervino este miércoles a pesar de que no ha sido uno de los asiduos en estos compromisos entre semana. No así Melli, que descansó y todo hace indicar que participará frente al Bilbao Athletic ante la ausencia del lesionado Odei.

Las ocasiones, escasas, corrieron a cargo de los locales en la primera mitad. Pocas combinaciones, juego directo, balón parado y centros desde los costados, incluso mediante los saques de banda, que eran auténticos córners, fueron los argumentos que esgrimió el Yugo Socuéllamos, al que se le anuló un gol en la recta final del primer tiempo por juego peligroso (marcó a través de una chilena).

Por parte rojilla, sin embargo, salvo una combinación entre Claudio y Cerrajería en el minuto 40, que concluyó con el disparo mordido del barakaldés y un lanzamiento desviado en el 43 de Kijera, no dio ninguna sensación de peligro. El 3-0 de la ida, el terreno de juego de hierba artificial, siempre un lastre para el que está menos acostumbrado y el largo viaje fueron los factores que hicieron que la misión del Mirandés fuese, principalmente, controlar el partido en el primer periodo para intentar finiquitar el emparejamiento después. Y si podía ser sin lesionados, mucho mejor. Las dos cuestiones se cumplieron salvo que hoy algún futbolista sufra algún problema de más relevancia que los meros golpes de cada partido.

Los azulones lo intentaron en un cabezazo de Carlos García, acción que desbarató Guillermo y que había sido invalidada por el árbitro. A excepción de esa llegada y del tanto anulado tampoco contabilizaron acercamientos para poner en serios aprietos al meta rojillo.

Mucha intensidad y poco juego es lo que se vio en el primer tiempo. Se repitió en el segundo, donde los castellano-manchegos aumentaron su dominio pero sin crear ocasiones de importancia, mientras el Mirandés apenas llegaba a los dominios de Diego Nieves.

Sin embargo, la diferencia de categoría siempre se nota (ya ocurrió en Anduva) y en la primera vez que se acercó con claridad marcó y dejó sentenciado el emparejamiento. Los rojillos presionaron bien la salida de balón de los de casa, Álvaro Bravo robo y cedió a Claudio Medina, quien tras sortear a un rival chutó con la izquierda fuera del alcance del meta local.

0-1 y el global de 4-0 a favor del conjunto de Borja Jiménez a falta de más de 20 minutos permitió que el técnico mirandesista introdujera cambios. Primero se fue el goleador y en su lugar se incorporó el canterano Zunzunegui, fijo en la Copa Federación y, acto seguido, Romero dejó su puesto a Fernando, otro canterano, que debutaba en las filas rojillas con el primer equipo. Disputó el último cuarto de hora del choque.

Al igual que Lucas, otro efectivo del Mirandés B que jugó los últimos quince minutos al sumarse por Rodrigo. El recién incorporado dispuso de una ocasión, pero su lanzamiento fue atrapado por el cancerbero de Ciudad Real.

Los tres canteranos que viajaron entraron en la recta final del compromiso y participaron de la eliminatoria que conduce al conjunto rojillo a la primera final de la temporada. Los últimos minutos sobraron a pesar de que el Yugo Socuéllamos intentó al menos anotar un gol al Mirandés y no perder el envite. Guillermo, el portero rojillo, protagonizó una buena parada a falta de tres minutos para el final. La tuvo Yanis, en el minuto 90, mediante una contra, pero su tiro pegó en el cuerpo de Nieves.

En la última jugada, llegó el empate del Yugo, tras una asistencia desde la izquierda; el centro acabó con un lanzamiento raso de Iván Simón para poner el definitivo 1-1. Pero la eliminatoria ya estaba decidida mucho antes de esta diana.