Etxeberria saluda a Cuco Ziganda, excompañeros en su etapa en el Athletic. / Prensa2

Primer tirón de orejas de Etxeberria al vestuario

El técnico cree que al equipo le ha pasado factura pensar que ya ha logrado el objetivo

RAÚL CANALES

Joseba Etxeberria no suele escatimar elogios para sus jugadores. El técnico está más que satisfecho con el nivel de la plantilla y es habitual que alabe el compromiso que muestran todos los futbolistas, sobre todo, aquellos que menos minutos tienen pero que siguen entrenando al máximo para ponerle difícil la decisión cada jornada.

En el libro de estilo de Etxeberria, la intensidad en los entrenamientos es innegociable. Es algo en lo que incide semana tras semana, dejando siempre claro que no tiene ninguna duda de que el equipo no se va a dejar ir en la recta final de la temporada una vez que selle la permanencia. Más de una vez ha roto una lanza a favor de los cedidos, al asegurar que lejos de la opinión general de que una vez conseguido el objetivo van a bajar los brazos, son los más interesados en aprovechar los minutos. Si hay algo que suela destaca el de Elgoibar es la ambición de sus jugadores.

Y es que hasta el sábado no podía tener queja, porque incluso en las derrotas, el equipo había competido y se vaciaba sobre el terreno de juego. El mejor ejemplo fue el duelo contra el Valladolid, en el que los rojillos hicieron méritos para ganar pero no tuvieron suerte en los metros finales.

Sin embargo, en el Carlos Tartiere el Mirandés fue una caricatura, algo que no le gustó al míster, que por primera vez ha decidido dar un pequeño tirón de orejas en público a sus futbolistas.

En la rueda de prensa posterior al encuentro, Etxeberria no ocultaba su descontento por la imagen ofrecida por el Mirandés. Para el míster, el mensaje de que la salvación está ya casi atada ha repercutido negativamente en el vestuario. «Esto es fútbol profesional y hay que competir cada partido porque sino sufres, que es lo que nos ha pasado», aseguraba el de Elgoibar, que lamentaba tanto la poca fluidez que tuvo su equipo con el balón como que el rival le superara en intensidad.

En un gran escenario, el Mirandés firmó un flojo partido y tampoco los cambios, cuando el míster decidió mover el banquillo, aportaron lo que se esperaba. Por eso Etxeberria apuesta por sacar conclusiones de cara a las próximas citas porque «con el nivel que hemos dado, no podemos competir. Nos ha salido todo al revés», aseguraba tras el duelo del Carlos Tartiere.