Una pretemporada atípica

Anxo Martínez, entrenador de porteros, y el guardameta Limones continúan en el primer equipo. /A. G.
Anxo Martínez, entrenador de porteros, y el guardameta Limones continúan en el primer equipo. / A. G.

El Mirandés jugará contra dos equipos de Segunda B: el día 27, en Miranda ante el Castilla y el 3 de agosto, frente al Burgos en Medina en un verano con menos amistosos

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés 2019/20 realizará una pretemporada más atípica de lo que es habitual. De entrada, habrá, seguro, bastantes encuentros amistosos menos que en campañas anteriores. ¿El motivo ? Haber acabado la competición el día 30 de junio, ser el último equipo de Primera y Segunda División en hacerlo y haber empezado las vacaciones el 2 de julio tras las celebraciones del día anterior.

Menos de mes y medio después de terminar de forma oficial la temporada 18/19, el equipo rojillo comenzará su andadura en la Liga de Fútbol Profesional mientras la gran parte de sus rivales han podido disfrutar del mes correspondiente de desconexión futbolística, además de llevar a cabo el proceso siguiente de readaptación en la vuelta al trabajo.

De momento, se han programado solo dos encuentros de preparación. Y aunque es probable que se juegue alguno más, lo cierto es que este verano serán muchos menos los que se disputen por parte del Mirandés. Nada que ver con los seis, siete que se organizaban de forma habitual en cada pretemporada, cuando no se demoraba tanto el final del curso.

Fijos son los que le medirán al Real Madrid Castilla, conjunto del Grupo I de Segunda División B, que estará dirigido esta campaña por un icono del madridismo como es Raúl González. Este bolo tendrá lugar en Miranda el día 27 de julio, sábado, a una hora y en un escenario aún por determinar. Anduva o Ence son las opciones. El campo de Fefasa ya ha acogido en las últimas pretemporadas algún partido, pero no se descarta que se dispute en el hábitat natural de los rojillos.

Y una semana después, el sábado, 3 de agosto, el adversario será otro conjunto de la categoría de bronce: el Burgos. En su caso, del Grupo II, donde competirá ante vascos, navarros, riojanos y el resto de castellano y leoneses. Este bolo se llevará a cabo en el campo de Medina de Pomar, todavía en un horario vespertino por concretar.

No se cierra la puerta en la dirección deportiva a la programación de más bolos estivales. Es más que probable que haya alguno más, pero ya se advierte que no serán muchos en los que entre en liza la escuadra mirandesista hasta la fecha señalada: el 17/18 del próximo mes de agosto, que es cuando arrancará la Liga en Segunda.

Andoni Iraola es consciente de que el final de la campaña pasada, tan exitoso para el Mirandés, también conlleva tener que afrontar de una forma distinta el trabajo veraniego, el previo al inicio del campeonato. Sin tanta carga de trabajo en las piernas respecto a partidos para la plantilla que forme parte del nuevo equipo.

Un bloque que, en cuanto a los jugadores disponibles, –hasta la fecha solo se conocen los que siguen del último plantel al no haber caras nuevas, al menos de nombres que se hayan anunciado de forma pública– apenas va a tener quince días de descanso. Medio mes menos que en el resto de equipos.

Esta circunstancia se une a otra que cuida al máximo cada cuerpo técnico al comenzar el trabajo durante el periodo estival. Y es lo que han hecho Chema Aragón e Iraola. Se trata de estudiar el perfil de bolos fijados, la categoría de los oponentes a los que se enfrentará el Mirandés en los partido sin puntos de por medio y con lo único en juego que progresar en la preparación para encarar lo que es relevante, que llegará dentro de un mes. Ese perfil es similar porque los dos rivales serán conjuntos de una categoría inferior.

Cualquier entrenador acostumbra a ir de menos a más respecto a nivel de partidos y de contrarios en la pretemporada. Tal es así que el Mirandés tenía uno fijado para el mismo día 27 de julio en Anduva contra el Zaragoza, tal y como se había anunciado desde la entidad aragonesa. Pero ni el campo está en las mejores condiciones ni el adversario, de la misma categoría pero siempre llamado a ser favorito al ascenso a Primera, es el adecuado con tan pocos días de entrenamientos.

«Vamos a tener pequeños problemas», reconocen tanto Iraola como Aragón al hacer referencia a que «hemos llegado muy tarde al haber acabado hace menos de dos semanas la competición». La cuestión es que las direcciones deportivas de los clubes ya tienen este trabajo adelantado al haber concluido con mucha más antelación la competición y haber concretado los amistosos, con fechas incluidas, hace semanas. No en vano, son muchos los que ya han iniciado la pretemporada o lo harán de manera inmediata.

«Y también queríamos hablar con el entrenador (Iraola llegó el miércoles) para conocer su idea y ver el nivel de los equipos que quiere para jugar en estas fechas», se apunta desde el área deportiva.

Tampoco ahora quedan muchas fechas libres para poder jugar, si bien en el organigrama técnico se quiere hacer hincapié en que «lo importante será la temporada; y que vamos a hacer un buen equipo para trabajar durante todo el año en Segunda División», subrayan desde el club.