Un precedente para la esperanza rojilla

Mujika se lleva el balón ante la oposición de un jugador del Jerez y la mirada de Núñez en el choque definitivo que supuso el ascenso del Mirandés en 2009. /A. G.
Mujika se lleva el balón ante la oposición de un jugador del Jerez y la mirada de Núñez en el choque definitivo que supuso el ascenso del Mirandés en 2009. / A. G.

El día 28 de junio se cumplirá una década del último ascenso del Mirandés a Segunda B tras superar tres eliminatorias

ÁNGEL GARRAZA

Es posible. Ascender por el camino largo no es una misión imposible. Ni mucho menos. A nadie se le escapa que la empresa entraña sus dificultades, que son las que también tienen todos los rivales que se han clasificado entre el segundo y el cuarto puesto de sus respectivos campeonatos, porque será necesario superar a tres adversarios en otras tantas eliminatorias, pero el Mirandés ya lo ha hecho con anterioridad. Y eso siempre es una invitación a la esperanza.

Dentro de un mes se cumplirán exactamente diez años del último ascenso del primer equipo rojillo a Segunda División B. Cabe recordar que llegó tras eliminar a tres equipos: La Muela, Peña Sport y Jerez Industrial. Fue por la vía larga. Igual que ahora. El conjunto de Miranda lo intentará repetir a partir del domingo con el añadido de que, en esta oportunidad, es a una categoría superior, con todo lo que eso conlleva tanto a efectos deportivos como extradeportivos.

El Mirandés, en la temporada 2008/09, acabó en segundo lugar de la tabla por detrás del Palencia, que concluyó como campeón. El Burgos fue tercero y el Ávila cerró las plazas de 'play off'. Era el cuarto intento consecutivo por salir del pozo de la Tercera División. Fue el definitivo aunque también por aquel entonces no terminar en lo más alto constituyó una cierta desilusión. Pero si había alguien que creía en aquel proyecto fue la directiva comandada por Félix Pipaón. Y el entrenador, Julio Bañuelos. Un hombre de la casa aunque, como tal, siempre más expuesto al análisis y juicio del aficionado.

El técnico mirandés estaba convencido del ascenso y de que en las eliminatorias el equipo se iba a desenvolver a la perfección a pesar de que en la Liga tuvo algún que otro tropiezo. Es un especialista en los cruces. Así lo manifestaba en su entorno más cercano y a sus allegados y así quedó demostrado porque pronto se disiparon las dudas. La escuadra mirandesista fue muy superior a los tres oponentes ante los que se midió. Dos de ellos habían terminado también en la segunda plaza.

Arrancó los emparejamientos ante La Muela, cuarto clasificado. Ganó a domicilio 1-3 (goles de Iván Agustín, Candelas y Pablo) y en la vuelta, que también se disputó en Anduva, al igual que en la primera eliminatoria que empezará dentro de dos días, remató la faena al vencer en plenas fiestas de San Juan del Monte por otro contundente 4-1 gracias a los tantos obtenidos por Mujika, que este pasado domingo colgó las botas, Candelas (2) y Kali Garrido.

La Peña Sport fue el siguiente adversario. En el campeonato doméstico se había clasificado, también, en segunda posición. El sorteo deparó un orden de campo inverso al deseado. Dio igual. Los rojillos se deshicieron –con una facilidad casi impropia para tratarse de una fase de ascenso– de su contrincante al ganar por 4-0 en la primera cita de Anduva. En la segunda, también se llevó el triunfo, en aquella ocasión por 0-1.

La final del 'play off' enfrentó a los de Bañuelos con el Jerez Industrial, otro segundo clasificado de Tercera. El 0-1 a favor conseguido en tierras andaluzas y materializado por Iván Agustín con el único gol de ese encuentro, fue rematado en la vuelta con un Anduva a rebosar al vencer el Mirandés por 3-2 merced a las dianas de Mujika (2) y Dani Palacios.

Tres eliminatorias en las que a pesar de las dudas que pudo existir antes de que arrancara el 'play off', fue muy superior a los rivales al firmar una fase de ascenso extraordinaria. Seis partidos: seis victorias. De forma contundente y a domicilio.

Ahora, diez años después, se le presenta una oportunidad similar al tratarse de otros tres cruces y de no llevar el cartel de favorito. Como hace una década. El Mirandés quiere repetir la historia.