Ramón Juan compartió con los empleados del club su alegría tras no recibir gol en su primera cita de liga. / A. Gómez

Portería a cero 15 partidos después

El Mirandés no lograba quedar imbatido desde el pasado día 30 de enero, en el duelo ante el Málaga en Anduva (3-0)

ÁNGEL GARRAZA

Al igual que las malas noticias no vienen solas, las buenas tampoco. El triunfo ante el Ibiza por 4-0 se tradujo en una serie de circunstancias, todas ellas de carácter positivo. La principal radicó en que la permanencia virtual pasó a ser ya oficial; además, con la goleada se dejó atrás una racha negativa de cuatro derrotas consecutivas, lo que generó ciertas dudas en el ambiente al impedir que el mirandesismo pudiera proclamar antes que seguía siendo de Segunda División. Volvió, asimismo, a relucir la calidad en ataque de la plantilla, se vio al mejor Riquelme y, por si todo esto no fuera suficiente, el Mirandés dejó su portería a cero... 15 partidos después de hacerlo por última vez.

Ha sido el auténtico caballo de batalla durante toda la temporada: el balance defensivo de un colectivo que atesora una enorme calidad y talento en la parte ofensiva, pero que ha encajado goles con facilidad. De hecho, el entrenador Joseba Etxeberria ha rubricado la permanencia en la categoría de plata con una sola vez sin encajar gol: este pasado domingo ante el cuadro balear.

Hasta entonces, su equipo no había podido dejar al adversario sin batir la puerta rojilla. «Por fin lo hemos logrado», exclamó el domingo en la sala de prensa tras confirmar la salvación. No quiso desaprovechar la ocasión para destacar que, aunque tarde, lo habían conseguido. «No hemos querido insistir en ello, pero también es importante haberlo logrado», remarcó.

Tal es así que para comprobar el anterior encuentro que el Mirandés no recibió tanto alguno hay que remontarse al último choque del pasado mes de enero. Aquel día 30 del primer mes del año un Málaga que dio una pobrísima imagen se fue con tres tantos en contra y sin marcar en Anduva. Quince partidos después, se volvió a repetir este hecho para satisfacción del colectivo y, en este caso, especialmente del portero Ramón Juan, que no pudo tener mejor debut en la competición de la regularidad porque en su estreno con el Mirandés, en la jornada 40, el equipo certificó su novena temporada en LaLiga y, asimismo, dejó su portería a cero.

Tras recibir al cuadro malacitano, los rojillos encajaron cuatro goles del Huesca; tres del Sporting en Anduva –que derivó en la destitución del técnico Lolo Escobar–; dos de Almería y Leganés; tres, del Oviedo y uno de Las Palmas, Valladolid, Amorebieta, Burgos, Eibar, Ponferradina, Sanse, Cartagena y Tenerife.

Bien es cierto que en algunos de esos partidos –en cinco–, los jabatos salieron victoriosos y en otro, consiguieron un meritorio empate en casa del entonces líder Eibar (pudieron ser los tres puntos, el Mirandés los mereció).

Etxeberria, no obstante, que siempre ha apostado por hacer valer el talento de los jugadores para hacer daño a los rivales, tenía esa 'espina clavada', que ahora se ha podido quitar. Ha tardado, pero de esta forma ha confirmado la continuidad en el fútbol profesional, con un abultado resultado a favor que se quedó, incluso, corto y con el añadido de que el debutante Ramón Juan no tuvo que retirar el cuero del fondo de la red.

«Para nosotros era un reto dejar la portería a cero. No lo queríamos decir mucho hasta ahora porque llevábamos demasiado tiempo sin conseguirlo, pero es otro motivo más de alegría. Ramón nos ha dado en este partido mucha seguridad también, así que contento por todo y por todos los jugadores de la plantilla», resalta el inquilino del banquillo.