Camello falló un penalti y no estuvo muy acertado en Las Palmas. / Prensa2

La permanencia oficial se resiste

El Mirandés cosecha su cuarta derrota seguida sin marcar un solo gol y retrasa la salvación a la espera de otros resultados

ÁNGEL GARRAZA

Cuarto partidos consecutivos perdiendo y sin marcar un solo gol. Da la sensación de que, otra vez, se le está haciendo muy larga la temporada a este Mirandés, como ya ha sucedido en todas desde su regreso a Segunda División. Se cree que hay equipo y jugadores para quedar algo más arriba en la tabla, pero el tramo final que firma cada curso el conjunto rojillo no responde a las expectativas que genera la plantilla.

Se repite por tercera vez. Tiene la permanencia al alcance de la mano, que es lo realmente importante, pero sigue sin poder certificarla. La deja a expensas de otros resultados. Si el Amorebieta y la Real Sociedad B pierden este fin de semana sus partidos la habrá confirmado, aunque no por el juego que exhibe, ahora, sobre el césped.

Ha descendido sus prestaciones desde que consiguió ganar el derbi provincial. A excepción del duelo frente al Valladolid, ante el que mereció, sin duda alguna, adjudicarse los tres puntos, en los tres encuentros restantes no ha ofrecido su mejor versión. En la primera parte de anoche faltó, entre otras cuestiones, intensidad; y durante todo el partido, frescura atacante y más confianza. La que había exhibido hasta hace bien poco en los últimos meses. En Las Palmas hasta se permitió el lujo de fallar un penalti.

Etxeberria introdujo dos novedades significativas porque jugaron futbolistas muy poco habituales en el once inicial. Iago López fue el lateral derecho en detrimento de Carreira, fijo durante toda la campaña. Conviene recordar que el primero tiene otra temporada de contrato con el Mirandés, por lo que parece lógico que en estas últimas jornadas adquiera más protagonismo que el que había tenido hasta la fecha al no intervenir ni cuando el efectivo cedido por el Celta no ha estado disponible (la última vez, Arroyo se ubicó de defensa por la derecha).

Y el italiano Capellini entró en la medular en sustitución de Álex López, que ha sido quien ha jugado en el centro del campo en las anteriores jornadas. Acompañó a Meseguer como pivote defensivo, si bien bajaba hasta el eje de la zaga para ayudar y sacar el balón jugado.

Las Palmas avisó pronto. Envió, al poco de arrancar la contienda, dos veces el cuero al larguero; en la primera, tras un saque de esquina directo y en la segunda, Jonathan Viera, uno de los mejores futbolistas de Segunda, lo hizo al botar con maestría una falta.

Jesé, en el perfil diestro, solo ante Lizoain, tiró después muy alto. El cuadro local se hizo enseguida con las riendas del partido y empezaba a generar muchas ocasiones de peligro mediante envíos a la espalda de la defensa, principalmente de los laterales. Hasta que la calidad de Viera volvió a quedar patente, pero esta vez con premio para los suyos. El chut desde lejos se coló sin remisión en la portería del meta canario del Mirandés. El tanto fue extraordinario, pero no es menos cierto que la intensidad de los rojillos tras el saque de banda de los canarios no fue la deseada.

A partir de los primeros cinco minutos, los de Etxeberria no dieron señales de vida. El contrario salía bien de la presión, timorata, de los visitantes.

Los anfitriones llegaban por todos los lados con suma facilidad. Jesé pudo ampliar la renta, aunque el cancerbero adivinó su intención. Los visitantes apenas salían de su campo y en las escasas ocasiones que lo hacían, se acercaban sin ideas ni precisión. Había muchos errores en las entregas y eso ante jugadores de tanta calidad técnica es condenarse. Los insulares estaban demasiado cómodos.

Hasta que una contra –la única hasta el minuto 32– muy bien llevada acabó en penalti sobre Riquelme. Pero ni por esas, porque Camello –lleva varias semanas renqueante, por un problema en un tobillo– falló la pena máxima al rechazar Vallés su lanzamiento. No estuvo acertado anoche el delantero cedido por el Atlético y máximo goleador del equipo.

Cardona se lesionó y se incorporó Benito, recordado por la hinchada rojilla porque ante este jugador Hassan hizo lo que quiso en el choque de la primera vuelta disputado en Anduva.

Riquelme lo intentó desde fuera del área en una tímida aproximación y Brugué no concretó por poco después de recibir un pase al espacio en la última acción que protagonizó antes de que se fueran todos a los vestuarios.

Salvo los primeros y últimos cinco minutos del primer periodo, flojo partido de un Mirandés que estuvo a merced del rival. Y aun así –la lectura positiva– tuvo la oportunidad de irse con empate si el máximo goleador del equipo hubiera acertado desde los once metros o si el '14' hubiese aprovechado en la última jugada su desmarque.

De nuevo Jesé la tuvo en el segundo periodo. Se hizo hueco dentro del área para disparar con su pierna derecha. Chutó y obligó a lucirse a su paisano Lizoain.

Álex López se sumó al encuentro por Capellini a falta de media hora para el final. Riquelme y Camello lo probaron con sendos golpeos desde larga distancia, pero se fueron muy desviados. Al menos, el equipo estaba vivo, pero lo cierto es que tampoco daba demasiada sensación de poder igualar la contienda.

Hassan y Carreira también participaron en el tramo definitivo, si bien no tuvieron incidencia en el electrónico. Aunque Las Palmas no volvió a acercarse con peligro (salvo una llegada de Mesa, que entró en la segunda mitad), y el Mirandés dominó más en la recta final, los de Etxeberria no crearon más ocasiones claras.

Sirvió el golazo de Viera para que los insulares se queden a dos puntos del Oviedo, sexto, con un partido más, mientras los rojillos deben esperar para consumar su novena temporada en la categoría de plata.