20 partidos sin victorias a domicilio

Los rojillos lograron al menos sumar ante el Real Unión a pesar de no jugar su mejor encuentro. /J.I. U
Los rojillos lograron al menos sumar ante el Real Unión a pesar de no jugar su mejor encuentro. / J.I. U

El Mirandés arrancó un punto en Gal en la anterior, pero el Racing, la UDLogroñés y el Barakaldo perdieron en su último desplazamiento

CRISTINA ORTIZ

Siempre habrá tantas lecturas como aficionados porque, entre otras cuestiones, esa es la 'salsa' del fútbol, pero lo cierto es que hay un hecho irrefutable, que revela que en las dos últimas jornadas del campeonato del Grupo II de Segunda División B no ha ganado un solo equipo fuera de su terreno de juego. Veinte partidos disputados, entre ellos los de los favoritos a luchar por el ascenso, que se han saldado con once triunfos locales y nueve igualadas. Nadie ha sacado los tres puntos lejos de casa.

Es una situación que sirve para no restar valor al logrado por el Mirandés en el Stadium Gal. Los rojillos no jugaron su mejor partido, les costó entrar y no se mostraron tan preciosos como de costumbre en las combinaciones, pero al menos arañaron un punto del campo donde juega el rey del empate de la competición. Y casi de la categoría si no fuera porque el Castellón ha firmado tablas una vez más (17) que los de Irún (16).

No pueden decir lo mismo otros rivales, los que comparten con el bloque de Jiménez las primeras posiciones de la clasificación. De hecho, el Racing cosechó su tercera derrota de la Liga en el campo de un recién ascendido, el Langreo, un adversario que está cuajando una sobresaliente campaña en su retorno a la división de bronce y que demostró que sus miras se encuentran enfocadas hacia el 'play off' con su victoria ante el líder destacado del grupo y al que muchos en el exterior dan como el conjunto más potente de toda la categoría de bronce.

Los verdiblancos cayeron este pasado fin de semana, pero también lo hizo la UDLogroñés, que no pudo aproximarse al Mirandés tras perder frente al Tudelano por 2-1. El equipo de Miranda aumenta su distancia respecto a los riojanos en un punto y contabiliza seis más que los de la vecina capital. Sucumbieron ante un bloque que es el que actualmente marca la salvación.

Los blanquinegros no están cuajando un buen curso, pero amarraron los tres puntos contra uno de los candidatos a jugar la fase de ascenso. El sentido común de la clasificación no se cumplió y el peor ubicado venció al mejor posicionado.

El mensaje que se lanza cuando las segundas vueltas van quemando jornadas es que cada vez cuesta más ganar a domicilio. Una circunstancia que sufren los 'grandes' porque los peor clasificados se aferran a sus duelos como locales para sumar puntos con los que intentar alcanzar la permanencia. Las estadísticas ponen de manifiesto que, por regla general, se sacan menos puntos en los segundos tramos de la competición ante este tipo de oponentes cuando estos ejercen de anfitriones. Y así se está demostrando.

El Barakaldo, cuarto clasificado, sufrió lo indecible en la última jornada para ganar en Lasesarre por la mínima (1-0) al colista Durango pero es que siete días antes, en su desplazamiento, retornó a la margen izquierda de vació tras perder en El Sardinero por 1-0.

El Mirandés, por lo tanto, es el único de los cuatro situados en la fase de ascenso que ha sumado algún punto en su último viaje. Los otros tres candidatos volvieron de vacío: tanto de Langreo como de Tudela y de Santander.

La última jornada deparó cuatro igualadas, entre ellas la que se produjo en Irún sin goles, y media docena de victorias caseras. El derbi de filiales en Lezama entre el Bilbao Athletic y la Real B finalizó 2-2; el Calahorra-Arenas, 1-1 y en el Sporting B-Izarra tampoco se registraron dianas.

Los triunfos fueron los obtenidos por el Langreo contra el Racing (2-1); por el Tudelano ante la UDLogroñés (2-1) y los que lograron el Amorebieta frente al Gernika (3-1) y el Vitoria frente al Leioa, otro equipo en puestos de descenso superó a uno clasificado en la primera mitad de la tabla, también por 3-1.

La Gimnástica de Torrelavega, otro de los que lo está pasando mal para quedarse en Segunda B, se deshizo por 2-1 del Oviedo B, una de las revelaciones del lote al menos hasta las últimas semanas mientras que el Barakaldo solventó con muchas dificultades su compromiso ante el colista por 1-0.

Si se echa la vista al fin de semana anterior, la situación es muy similar: cinco triunfos locales y otras tantas igualadas. No hubo victorias de los visitantes. El Mirandés superó al Calahorra (4-1), la UDLogroñés al Bilbao Athletic (2-1), el Oviedo B al Tudelano (2-1), la Real Sociedad B al Real Unión (2-1) y el Racing al Barakaldo (1-0).

Los empates fueron el Durango-Vitoria (1-1), el Leioa-Amorebieta (0-0), el Arenas-Sporting B (1-1) y el Gernika-Gimnástica e Izarra-Langreo (ambos sin goles).

Cuesta un mundo sacar los tres puntos a domicilio. Cada vez más. Los rivales ubicados en la zona baja se aferran a sus partidos en casa para intentar llegar a sus objetivos. La siguiente jornada coloca al Mirandés como local ante el Bilbao Athletic. El domingo, a las 17 horas.