Lolo Escobar lamentaba los errores defensivos cometidos por su equipo. / prensa2

«Partidazo para el público; para los entrenadores, para pegarse un tiro»

R. C. G. / ADG

Lolo Escobar aseguraba en la previa del partido ante el Lugo que le gustaría ver a su equipo sin tanta presión clasificatoria porque la urgencia de los resultados está impidiendo a sus jugadores sacar todo su potencial. En el Anxo Caro el equipo dejó pasar una buena oportunidad de desprenderse de parte de esa mochila.

El técnico extremeño se lamentaba por el resultado, que en su opinión no fue justo, ya que considera que el Mirandés mereció al menos el empate en la segunda mitad. Aún así, no ocultaba que a su equipo le faltó «un puntito más en cuanto a contundencia atrás» para poder lograr un buen resultado en su visita a tierras gallegas.

En este sentido, Escobar mencionaba las jugadas que le costaron los goles a los jabatos, asegurando que solo puede permitirse encajar goles en acciones de remate directo, pero no en una segunda jugada. «En eso tenemos que ser mejores que el rival», añadió.

El míster optó por repetir con defensa de cinco para frenar el potencial aéreo del Lugo, pero la acumulación de jugadores no sirve si luego no hay contundencia, algo que reclamó a sus jugadores. Cuestionado por los motivos por los que utilizó ese dibujo, Escobar justificó la decisión en aras de mantener el «equilibrio» que aportó en los dos últimos partidos, aunque ayer el resultado no fue el esperado.

A pesar de ir por debajo en el marcador, el entrenador mirandesista optó por no modificar el sistema hasta los minutos finales, ya que, en su opinión, la falta de descanso después del envite copero y el contratiempo del coronavirus, que ha hecho que muchos jugadores llegasen a la cita de ayer con muy pocas sesiones de entrenamiento, hubieran tenido más impacto. Además Escobar no quería quitar a Riquelme del centro del campo para ser más ofensivos y buscar la remontada.

Pese a la derrota, el técnico rojillo cree que fue un partido vistoso para el público, algo que no le gustó ni a él ni a su homólogo en el banquillo del equipo lucense. «Ha sido un partidazo para el espectador, pero para los entrenadores es para pegarse un tiro. No he visto un partido cerrado. Tanto ellos como nosotros hemos tenido muchísimas situaciones de gol, momentos de poco control del juego, de idas y venidas», matizó.

Una semana de parón

El Mirandés tiene ahora mismo cinco puntos de ventaja sobre el Amorebieta, primer equipo que descendería si acabase ahora la competición. Los resultados de la jornada han favorecido a los rojillos, ya que tanto Alcorcón como Fuenlabrada perdieron mientras que Amorebieta y Real Sociedad B no pasaron del empate. De esta manera, la derrota rojilla quedó minimizada por los tropiezos de sus rivales directos.

El fin de semana los rojillos descansan ya que la Liga sufre un parón por haber eliminatorias de Copa, y dentro de dos semanas se medirán al Alcorcón, actual colista de la división de plata.

El técnico extremeño se lamentaba por el resultado, que en su opinión no fue justo, ya que considera que el Mirandés mereció al menos el empate en la segunda mitad. Aún así, no ocultaba que a su equipo le faltó «un puntito más en cuanto a contundencia atrás» para poder lograr un buen resultado en su visita a tierras gallegas.

En este sentido, Escobar mencionaba las jugadas que le costaron los goles a los jabatos, asegurando que solo puede permitirse encajar goles en acciones de remate directo, pero no en una segunda jugada. «En eso tenemos que ser mejores que el rival», añadió.

El míster optó por repetir con defensa de cinco para frenar el potencial aéreo del Lugo, pero la acumulación de jugadores no sirve si luego no hay contundencia, algo que reclamó sus jugadores. Cuestionado por los motivos por los que utilizó ese dibujo, Escobar justificó la decisión en aras de mantener el «equilibrio» que aportó en los dos últimos partidos, aunque ayer el resultado no fue el esperado.

A pesar de ir por debajo en el marcador, el entrenador mirandesista optó por no modificar el sistema hasta los minutos finales, ya que, en su opinión, la falta de descanso después del envite copero y el contratiempo del coronavirus, que ha hecho que muchos jugadores llegasen a la cita de ayer con muy pocas sesiones de entrenamiento, hubieran tenido más impacto. Además Escobar no quería quitar a Riquelme del centro del campo para ser más ofensivos y buscar la remontada.

Pese a la derrota, el técnico rojillo cree que fue un partido vistoso para el público, algo que no le gustó ni a él ni a su homólogo en el banquillo del equipo lucense. «Ha sido un partidazo para el espectador, pero para los entrenadores es para pegarse un tiro. No he visto un partido cerrado. Tanto ellos como nosotros hemos tenido muchísimas situaciones de gol, momentos de poco control del juego, de idas y venidas», matizó.

Una semana de parón

El Mirandés tiene ahora mismo cinco puntos de ventaja sobre el Amorebieta, primer equipo que descendería si acabase ahora la competición. Los resultados de la jornada han favorecido a los rojillos, ya que tanto Alcorcón como Fuenlabrada perdieron mientras que Amorebieta y Real Sociedad B no pasaron del empate. De esta manera, la derrota rojilla quedó minimizada por los tropiezos de sus rivales directos.

El fin de semana los rojillos descansan ya que la Liga sufre un parón por haber eliminatorias de Copa, y dentro de dos semanas se medirán al Alcorcón, actual colista de la división de plata.