Paco López dirige al Granada tras el sexto cese en Segunda

A. G.

La temporada todavía no ha cumplido su tercer mes de competición y ya han sido seis las destituciones que se han producido en los banquillos de Segunda División. La última, la de Aitor Karanka en el Granada, cargo de entrenador que desde ayer ocupa Paco López, extécnico del Levante, donde dirigió al cuadro granota durante cinco temporadas en Primera División.

El primer cese fue el que afectó a Guede. Empezó en el colista Málaga. Pepe Mel, su sustituto, no ha podido, de momento, enderezar el rumbo de los boquerones. Nafti se marchó del Levante por decisión de su consejo y es Calleja el encargado ahora de preparar a los valencianos.

Bolo apenas permaneció dos meses en el Oviedo (tras triunfar en la Ponferradina) al ser reemplazado por Álvaro Cervera. Tiene al equipo fuera del pozo con 16 puntos –tres más que el Mirandés– misma puntuación que acumula el bloque berciano, el que marca actualmente la permanencia.

Baraja empezó en el último rival del Mirandés, el Ibiza, y ahora es el veterano Juan Antonio Anquela la persona que está al frente de un equipo que es penúltimo en la clasificación de la categoría de plata con 12 puntos.

Carcedo fue destituido esta semana en el Zaragoza y Fran Escribá, presentado este pasado martes en la capital aragonesa con la intención de reflotar al conjunto maño, que una campaña más sigue sin responder a las expectativas. Y van ya diez.

En total, media docena de entrenadores han sido ya relevados. Dos de los cuatro que ocupan plaza de descenso, ya que Mirandés y Lugo mantienen a los técnicos que arrancaron el curso, además de otros dos que siguen merodeando la zona roja (Oviedo y Zaragoza); el Levante, que es el único que ha experimentado una mejoría en las últimas semanas hasta el punto de situarse cuarto en la tabla y el Granada, otro candidato al ascenso tras descender de Primera cuyos adversos resultados a domicilio han condenado al anterior inquilino del banquillo. Ocupa la octava posición.