Chema Aragón y Joseba Etxeberria dialogan camino del vestuario de Anduva. / Avelino Gómez

La paciencia como fórmula del éxito

Etxeberria tiene solo nueve jugadores a falta de una semana para que arranque la pretemporada. El Mirandés apurará un año más el mercado

RAÚL CANALES

. Los aficionados del Mirandés ya están acostumbrados a que el club apure el mercado de fichajes hasta última hora. La paciencia es una de las grandes virtudes de Chema Aragón a la hora de confeccionar la plantilla. El director deportivo es consciente de las limitaciones económicas de la entidad, que le impiden pelear de igual a igual con entidades que tienen más del doble de presupuesto.

Sin tanto talonario como sus rivales, al Mirandés le toca tirar de ingenio. El secreto del éxito rojillo está en el amplio conocimiento del mercado que tiene Aragón, sobre todo en lo referente a las canteras de los grandes clubes. Ahí ha encontrado en las últimas temporadas un caladero en el que pescar jóvenes talentos que han permitido dar un salto de calidad al equipo. Pero cerrar ese tipo de operaciones requiere un trabajo exhaustivo de ojear equipos y esperar al momento adecuado ya que suelen ser futbolistas con muchos pretendientes y a los que sus conjuntos de origen no dejan salir con tanta facilidad. Durante la pretemporada, los grandes quieren tener plantillas amplias y aprovechan para ver en acción a sus canteranos. Es en las últimas semanas del mercado, cuando ya ven que no van a tener sitio en el primer equipo, cuando hacen las maletas en busca de un destino en el que tener minutos.

La mayoría de equipos desiste antes y busca otras alternativas. Aragón es de los que prefiere esperar para cerrar su primera opción para cada puesto antes de recurrir al Plan B. Así logró que recalara en Anduva la pasada temporada Sergio Camello, un fichaje que se concretó poco antes de que finalizara el plazo.

Esta campaña, el mercado va especialmente lento en Segunda. Por ahora se han dado pocos movimientos. Cartagena, Ibiza o Burgos han sido los animadores de un verano que por ahora ha dejado pocas noticias.

A solo una semana de que el balón comience a rodar, Joseba Etxeberria solo dispone de nueve futbolistas para la pretemporada. No es algo que genere inquietud en el club porque es un guión que se repite todos los veranos.

Las dos únicas caras nuevas que verá el técnico en la vuelta al trabajo, salvo que se confirme alguna incorporación más antes del próximo lunes, serán Roberto López y Raúl García de Haro. También regresará Unai Rementería, cedido en el Bilbao Athletic y al que le restan dos años de contrato. El centrocampista contó con pocas oportunidades en la etapa de Lolo Escobar pero será Etxeberria el que deberá evaluar si tiene sitio en la plantilla o deberá buscarse una salida.

Ramón, Juan, Iago López, Meseguer, Oriol Rey, Gelabert y Simón Moreno son los otros futbolistas que tienen contrato en vigor y se vestirán de corto el 11 de julio para levantar el telón de la nueva temporada. Lógicamente el míster tendrá que recurrir al filial para las primeras semanas de entrenamiento, ya que ni siquiera dispone de efectivos suficientes para confeccionar un once de cara a los amistosos veraniegos.

Mientras que otros clubes quieren cerrar cuanto antes sus plantillas para tener tiempo de trabajar los conceptos tácticos antes del inicio de la competición oficial, el Mirandés suele ser una de las excepciones. Aragón prefiere tener un equipo competitivo y equilibrado, pensando en que la temporada es muy larga, que apurarse a fichar jugadores que no encajan en el perfil deseado.

Esta temporada la liga comenzará a mediados de agosto, dos semanas antes del cierre de mercado, lo que otorga mucho margen de maniobra a todos los directores deportivos. Es bastante probable, que el Mirandés, uno de los equipos que más refuerzos tiene que sumar, comience a disputar partidos sin tener toda la plantilla.

Por número, los rojillos serán otro año más, uno de los grandes protagonistas del mercado porque Etxeberria tiene que hacer un vestuario completamente nuevo.