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Tras lesionarse en la rodilla derecha, no se quiso perder el final del partido y la posterior celebración. Avelino Gómez
Pablo Ramón se rompe el cruzado y dice adiós a esta temporada en el Mirandés y a los primeros meses de la siguiente

Pablo Ramón se rompe el cruzado y dice adiós a esta temporada en el Mirandés y a los primeros meses de la siguiente

Los peores presagios se han cumplido tras lesionarse ante el Burgos

Ángel Garraza

Lunes, 22 de abril 2024, 18:17

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Los peores presagios con Pablo Ramón se han confirmado. El central del Mirandés se pierde lo que resta de temporada y los primeros meses de la siguiente al romperse el ligamento cruzado de la pierna derecha. Las pruebas médicas, la resonancia magnética a la que ha sido sometido esta mañana en Mutualia de Vitoria (la rodilla que tenía 'tocada' y cubierta la zona con un vendaje es la izquierda) para comprobar el alcance de su lesión han revelado que sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Además, padece una rotura radial incompleta en el tercio lateral del asta posterior del menisco externo.

Se temía lo peor ya sobre el césped. El propio Alessio Lisci tiró en sala de prensa de cautela al ratificar que las sensaciones no eran buenas, si bien apuntaba que «vamos a esperar porque ya me ha ocurrido más veces que algo que parecía grave se queda en un susto y al revés». Finalmente, no ha sido así y el conjunto jabato pierde a una pieza importante en la defensa.

PR, como le llaman cariñosamente en el vestuario mirandesista, hizo un mal gesto en una acción que se desarrollaba junto a la banda de General y tuvo que ser retirado en camilla. Aunque estuvo presente en la celebración final, lo que motivó los cánticos de ánimo transmitidos desde la hinchada jabata, lo cierto es que ya entonces no tenía buena pinta.

«Ojalá no tuviera que escribir esto, pero es necesario compartir con vosotros que en el partido de ayer sufrí una lesión grave en el ligamento cruzado. Este contratiempo me obligará a alejarme de los terrenos de juego por un tiempo considerable», acaba de publicar en sus redes sociales el futbolista balear.

«Agradezco de antemano todo vuestro apoyo, ánimo y comprensión durante este periodo difícil. Desde ya, estoy completamente enfocado en mi recuperación y espero volver a jugar tan pronto como sea posible. Nos veremos pronto donde más feliz soy, en los terrenos de juego».

Desde el club, por su parte, han querido «mandar todo el apoyo a nuestro futbolista, deseándole una pronta y exitosa recuperación. ¡Estamos todos contigo Pablo!».

Otro efectivo que cae y ya van unos cuantos este curso a causa de un contratiempo de gravedad. No es de extrañar que desde el propio club se señalase nada más ganar el derbi y en medio del clima de euforia que se respiraba entre la hinchada rojilla (algo lógico) que el triunfo había sido «agridulce», lo que era una muestra clara de la importancia que revestía la dolencia que padece el jugador cedido por el Real Madrid.

De hecho, la victoria en el duelo de rivalidad quedó empañada a causa de los dos percances que volvió a sufrir el Mirandés en forma de lesión. Ha sido una constante esta temporada respecto a dolencias que van más allá de los problemas musculares más o menos habituales a lo largo de un curso tan largo, que podrían ser achacables a diferentes circunstancias. Han sido contratiempos serios (roturas de ligamentos cruzados, meniscos, del talón de Aquiles, fracturas de peroné, nasales...).

Son lesiones que han pasado factura a la plantilla, mermando la capacidad de crecimiento tanto del jugador como del equipo. Ahora, Pablo Ramón, un puntal en la zaga, que ya ha dejado patente la enorme calidad que atesora, con un futuro más que prometedor por delante. Será baja los próximos meses. Un alto en el camino de un jugador con aroma a Primera División después de haber dejado constancia de su grado de compromiso en el Mirandés.

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