El Oviedo lleva cinco victorias consecutivas en un arreón final que le permite soñar

A. GARRAZA

Siete partidos seguidos sin perder, con un empate y seis triunfos, son los datos que presenta el cuadro carbayón antes de recibir esta tarde al Mirandés. Lleva cinco triunfos consecutivos, un registro complicado de conseguir como bien sabe el conjunto rojillo, lo que le ha convertido, por derecho propio, en un firme aspirante a jugar por el ascenso, a continuar después del 29 de mayo la competición con las eliminatorias que decidirán la tercera plaza de ascenso a Primera División.

Los de Ziganda vencieron en la última jornada al colista Alcorcón, eso sí, con muchos apuros porque iban perdiendo y los dos tantos de la remontada los consiguieron los exmirandesistas Hugo Rama y Matheus. Derrotaron en la jornada anterior al Sporting (0-1) en el derbi asturiano, tres puntos que, como es lógico, allí supieron muy bien. Con anterioridad, un gol de Borja Bastón sirvió para derrotar al Leganés; superó al Cartagena a domicilio (1-2) y al Fuenlabrada por 3-0.

Empató a uno en la jornada 32 y ganó 3-0 al favorito Valladolid en el Tartiere. Su última derrota se produjo en la jornada 30, cuando perdió 2-1 ante el Girona el día 6 de marzo. Acumula casi dos meses sin caer, de ahí que la ambición impere en esa zona del Principado.