La obra de la nueva tribuna se programa para verano de 2023

El último punto tratado en la Junta General de Accionistas desarrollada ayer fue la aceptación del fondo CVC, también denominado LaLiga Impulso, por parte de la entidad de Francisco Cantera. El presidente del club explicó que «no es un crédito, ya que no hay garantías ni intereses; es una participación temporal en los beneficios. A ningún equipo le interesa una liga debilitada, es a 50 años y a nosotros nos viene muy bien para hacer obras. No hubiera sido inteligente quedarnos fuera».

De esta manera, De Miguel también explicó a los socios que el club percibiría, de conseguir la permanencia en Segunda División tanto esta como las próximas dos temporadas, un total de 7.408.500 euros por parte del fondo. «Ahora mismo tenemos asegurados 2,5 millones, el 34% por la permanencia de la temporada pasada. En junio, si permanecemos, ingresaremos otro 16%; y las siguientes dos campañas, el 25% en cada una», subrayó.

En esta linea, el fondo CVC pone condiciones para ofrecer esta liquidez, y los cerca de 2.000 millones de euros que inyectará a los clubes profesionales deberían distribuirse en un 70% a infraestructuras, un 15% a mitigar la deuda (en caso de tenerla) y el 15% restante a crecimiento del limite salarial. A cambio de la inyección económica, el fondo se lleva el 8,2% del negocio televisivo de los próximos 50 años.

En el caso del Mirandés, se planea destinar este montante a la construcción de la nueva tribuna. «Es una obra muy compleja, no es como la otra. Hay que implementar muchos servicios en ella, desde gimnasio hasta vestuarios nuevos y una sala de prensa acorde. Dándose bien las cosas, podríamos comenzar con este proyecto en junio de 2023 cuando ya hayamos percibido el 75% del fondo, y eso pasa por permanecer en Segunda. Esto tiene que servir para seguir creciendo a todos los niveles», zanjó De Miguel.