Objetivo: apuntalar la portería

Limones afronta su tercera temporada como rojillo, en la que a buen seguro contará con un rival de peso en la portería. /A. G.
Limones afronta su tercera temporada como rojillo, en la que a buen seguro contará con un rival de peso en la portería. / A. G.

El Mirandés se encuentra inmerso en la búsqueda de un guardameta que acompañe a Limones en la defensa de la meta mirandesista este curso

TONI CABALLERO

Varios son los frentes abiertos en la dirección deportiva del club, en todos los sentidos y en diferentes variantes. El tardío, en cuanto a fecha se refiere, ascenso del Mirandés a Segunda División ha acortado los tiempos de trabajo de la secretaría, que debe confeccionar una plantilla para el segundo escalafón del fútbol nacional dentro de un espacio temporal bastante limitado. Con la reciente llegada de Andoni Iraola al banquillo rojillo, el director deportivo de la entidad, Chema Aragón, ya cuenta con las directrices restantes para comenzar a cerrar incorporaciones y está previsto un inmediato goteo de jugadores por las oficinas del club en los próximos días.

Si bien han de ser reforzadas todas las líneas de la escuadra, desde la zaga hasta la punta de ataque, existe una prioridad mayor a la hora de completar el hueco de la portería, que sólo cuenta con Limones y necesita al menos un efectivo más para afrontar la campaña con dos cancerberos contrastados.

Hace justamente una semana, Jesús Reguillos «Limones» alargaba su vinculación con el club durante al menos una temporada más. El guardameta nacido en el municipio manchego de Daimiel hace 33 años, y extendió su vinculación con el club del Camino de Anduva hasta el verano de 2020. El contrato finalizaba esta temporada y la dirección deportiva mirandesista tuvo a bien seguir ligada «al héroe del ascenso a la Liga 1/2/3», tal y como destacaron en el comunicado, cuya parada del minuto 92 en Son Malferit quedará grabada en la retina de la afición rojilla. Limones, que llegó al club en el mercado estival de 2017 procedente del Cartagena, ha sido un indiscutible tanto para Pablo Alfaro como para Borja Jiménez, los dos entrenadores que le han dirigido en nuestra ciudad, a lo largo de los 84 partidos que ha disputado en sus dos temporadas en Miranda.

En este tiempo, el meta manchego ha celebrado la consecución de la liga del grupo II de Segunda B en el curso 2017-2018; el título de Copa Federación y el ansiado ascenso a Segunda División cosechados ambos a lo largo de esta temporada. El portero se convierte en una de las primeras renovaciones acometidas por el club para su nuevo proyecto junto a las de Rey y Sergio González. Tal y como indicó hace unos días el director deportivo, Chema Aragón, la intención de la secretaría es mantener a gran parte del bloque que consiguió el ascenso. Desde el entorno de Limones, ya había trascendido que, tras muchos intentos por llegar al fútbol profesional, no iba a dejar pasar esta oportunidad.

Durante la última campaña, Limones no encontró casi oposición por la titularidad de la portería rojilla. Guillermo García Santos no continuará en el club tras la finalización de su contrato y en las oficinas de l club se trabaja para incorporar a un portero de garantías. La Liga 1/2/3 es mucho más exigente que Segunda División B y la intención es contar con otro cancerbero dentro de la disciplina rojinegra que sí exija y compita el puesto a Limones, algo que no ha sucedido durante las últimas dos campañas.

Pese a que desde la dirección deportiva de la entidad no se ofrece ninguna pista acerca de los nombres que se están barajando para la portería, el perfil que se esta trabajando por incorporar, según las informaciones que han llegado a este medio, responde al de un guardameta veterano con experiencia en la elite del fútbol nacional y sin ninguna traba contractual que superar.

A diferencia del resto de líneas, en las que cabe esperar la llegada de varios jugadores jóvenes con proyección en calidad de cedidos, la puerta rojinegra parece reservada para un portero que supere la treintena y que compita con Limones por el puesto de titular. Dentro de este contexto, son dos los nombres que han saltado a la palestra durante las últimas horas y que encajarían dentro de la descripción buscada.

El primero de los casos, y que parece partir con más papeletas que el resto para llegar a Anduva, es el de Gorka Iraizoz. El veterano jugador de 38 años no continuará en el Girona, donde llevaba desde 2017 actuando principalmente como portero suplente de Bono, tras el descenso del club gerundense a la categoría de plata. Canterano del Athletic y con más de 20 años de carrera profesional, sobretodo en Primera (Espanyol y Athletic de Bilbao, donde militó una década), el de Ansoáin no vería con malos ojos acercarse a su tierra en el tramo final de su carrera y buscar minutos de juego en un club humilde como el Mirandés. Asimismo, aportaría experiencia y liderazgo dentro de un vestuario novel en el fútbol profesional a las órdenes de su ex compañero, Andoni Iraola, otro factor determinante.

Por su parte, Roberto Santamaría es el otro nombre que ha comenzado a sonar como futurible en el ámbito rojillo. Con 34 años de edad, el navarro ha finalizado su contrato con el Huesca, que acaba de descender y no cuenta con él. Santamaría ha protagonizado una dilatada carrera en Segunda en clubes como Málaga; Girona; Ponferradina; Mallorca o Las Palmas; y al igual que Iraizoz; no vería con malos ojos recalar en Anduva.