Gelabert, lesionado desde el mes de enero y uno de los siete jugadores con contrato en vigor, saludaba a Ramón Juan en la despedida de la temporada. / Avelino Gómez

El nuevo Mirandés se cocina a fuego lento

Los responsables no se ponen nerviosos para encarar fichajes, renovaciones, fijar amistosos y abonos

ÁNGEL GARRAZA

Mucho trabajo por delante. Es lo que tienen los máximos responsables del Mirandés para acometer las diferentes tareas que cada club realiza en estas fechas para preparar la próxima temporada. Todos los frentes en los ámbitos deportivo y social están sin inaugurar, al menos de forma pública, porque nada ha trascendido sobre renovaciones, fichajes, cesiones, programación de partidos amistosos o precios de los abonos quince días después de concluida la competición oficial el pasado 27 de mayo.

Las entidades van anunciando ya los precios que han establecido sus dirigentes para que las aficiones arropen a los equipos en sus estadios, así como las disputas de los primeros encuentros de preparación que tendrán lugar en el mes de julio o alguna renovación. Menos profusión de informaciones hay, en el resto de la categoría, sobre incorporaciones, una circunstancia que no es exclusiva del Mirandés.

Cabe recordar que la próxima campaña arrancará dentro exactamente de dos meses. Esta vez, con una semana de antelación conforme a lo que venía siendo habitual las últimas temporadas. Aún hay tiempo por delante suficiente para emprender todas las actuaciones necesarias para el funcionamiento de equipo y club, si bien entre los fieles rojillos llama la atención que no se comunique nada sobre alguna de las cuestiones que suscita el interés de cualquier aficionado.

Se tiene en cuenta, además, que, como cada verano, se procederá a una profunda remodelación del bloque que defenderá el escudo del Mirandés el curso siguiente. Los quince cedidos volverán a sus equipos para una vez allí, determinar cada cuerpo técnico por dónde pasa su futuro inmediato. Al margen de que exista la posibilidad de que alguno pueda continuar en Anduva, locierto es que hay solo cuatro efectivos que terminan contrato: el portero Lizoain, los centrales Odei y Datkovic y el mediocentro Álex López, sobre los que no hay nada confirmado.

La media docena de futbolistas con contrato en vigor –siete si se suma a Unai Rementeria, que regresará tras permanecer a préstamo en el Bilbao Athletic– son el portero Ramón Juan, Iago López, Meseguer, Gelabert, Oriol Rey y Simón Moreno. Solo el mediocentro murciano (vuelve a sonar en otros clubes) ha sido fijo e indiscutible en el once inicial mientras otros compañeros que permanecerán en Miranda han contado con una presencia muy residual en el equipo, bien por cuestiones de índole técnico o por problemas físicos; los que ha pasado toda la temporada Gelabert: en los primeros meses con problemas estomacales y desde enero con la rotura del ligamento cruzado, misma lesión que sufrió Moreno dos meses antes.

El procedimiento para ir completando la plantilla ha sido similar en anteriores ejercicios. No ha habido prisa. Ya empezada la Liga, incluso, han 'aterrizado' muchos futbolistas que más tarde han desempeñado un papel preponderante en el colectivo: el último día de agosto de 2021, con varias jornadas ya transcurridas, recaló Camello; un día antes, su compañero Riquelme; dos antes de empezar el campeonato llegó Brugué; Malsa, años atrás, fichó en el mes de septiembre; Marcos André, el 30 de agosto de 2019...

El director deportivo Chema Aragón, que sigue tras anunciar el Oviedo esta semana la contratación de Tito Blanco, no se pone nervioso. En la recta final del mercado se reproducen ofertas y, sobre todo, se abarata el producto y ya se sabe que esto es un aspecto primordial para el Mirandés.