El Correo
Mirandés

Un campo más corto que Anduva

El recinto que visitará el Mirandés este domingo acogió incluso partidos de Primera División durante la temporada 2006/07, pero es más pequeño que el rojillo.
El recinto que visitará el Mirandés este domingo acogió incluso partidos de Primera División durante la temporada 2006/07, pero es más pequeño que el rojillo. / Jaume Sellart
  • El Nou Estadi de Tarragona, que mide solo 102 metros de largo, es junto a Los Pajaritos el rectángulo más pequeño de Segunda División

La fama se la lleva Anduva a pesar de que Carlos Terrazas ya ha reiterado, incluso antes de arrancar la actual competición, que las medidas actuales son 105x68. Pero lo cierto es que el Mirandés jugará dentro de dos días en un campo mucho más pequeño, al menos en longitud.

La singularidad de las dimensiones de Anduva es un falso mito. Sin embargo, esta temporada también es una práctica habitual de los rivales, cada vez que tienen que jugar en Miranda, hacer referencia a la peculiaridad que supone disputar un partido aquí debido a, según recalcan, sus «reducidas medidas».

Que el Mirandés sabe explotar su campo (los hechos no lo demuestran) y que los contrarios deben ensayar durante la semana para encarar un encuentro en un rectángulo de juego más pequeño que el resto es el denominador común que se escucha en todas las previas que realizan quienes visitan el remozado en algunas zonas Municipal durante el fin de semana. Y, sin embargo, este próximo domingo tanto el entrenador como los jugadores rojillos se encontrarán con un recinto más pequeño.

El Nou Estadi de Tarragona es más corto que Anduva. Siempre según los datos oficiales que, al fin y al cabo, son los que valen, tiene unas medidas de solo 102 metros de largo (tres menos que donde juega el Mirandés). Así se indica desde el propio Nàstic.

Estas cifras ‘bailan’ un metro en la Liga de Fútbol Profesional, donde recogen que es de 103 metros, si bien en la LFP señalan que la anchura es de 67 metros, más estrecho que los 68 de Anduva y que el dato que refleja la entidad catalana, que señala que tiene la misma anchura que donde juega su próximo adversario. En cualquier caso, es más pequeño, en cuanto a longitud, que el terreno de juego del Mirandés. Y eso, a buen seguro, será un dato que habrá tenido en cuenta el técnico mirandesista para preparar el duelo.

Solo Los Pajaritos, el feudo donde juega como local el Numancia, tiene unas dimensiones más reducidas. A tenor del dato oficial, mide únicamente 101 metros de largo. Sería el más corto de la categoría, solo un metro menos que el del Nàstic aunque sí que presenta la misma anchura: 68 metros

El campo del conjunto tarraconense es más pequeño que otros de Segunda donde, a priori, el efecto televisivo induce a error. Las gradas tan cercanas al césped y de escasa altura en Anduva ‘engañan’ y tienden a convertir en más reducida una superficie que está a la altura de las demás en medidas.

También otros que, en un principio, parecen más cortos y estrechos. Es el caso del Ángel Carro. La casa del Lugo mide, asimismo, 105 e incluso es más ancha porque contabiliza 70 metros entre una y otra banda. Lo mismo puede decirse de otros recintos: El Alcoraz (Huesca), Santo Domingo (Alcorcón), Nou Municipal de Palamós (Llagostera), El Toralín (Ponferradina) alcanzan las medidas asumidas como estándar aunque da la sensación de que no son tan grandes.

La superficie de Anduva sólo es superada por la del Lugo en anchura y por las del Martínez Valero, de Elche (108x70) –el campo más grande tanto de Primera como de Segunda División– y el Heliodoro Rodríguez, donde juega el Tenerife: presenta 107 x 70 metros; el Iberostar de Palma de Mallorca llega a los 107 x 69 mientras que La Romareda alcanza los 107 x 68.

Estos son más grandes que el Santiago Bernabéu y el Nou Camp, que siempre se han cogido como ejemplo de rectángulos de juego grandes y miden lo mismo que Anduva. La configuración de los graderíos y los espacios entre el campo y las tribunas dan una visión errónea.

El Nou Estadi ha acogido esta temporada en varias ocasiones a más de 6.000 espectadores. Un total de 7.272 siguieron en directo el Nàstic-Ponferradina. Llegaron a los 8.103 asistentes para presenciar el envite ante el Zaragoza y fueron 10.162 aficionados los que llenaron las gradas del feudo grana para recibir al Llagostera, un rival con el que las relaciones no pasan precisamente por un buen momento, tras un ‘play off’ anterior en el que se midieron ambos equipos. De hecho, el Nàstic ha elevado esta semana a la LFP una queja formal por el trato recibido por sus seguidores en Palamós este fin de semana. Algunos espectadores no pudieron acceder al estadio hasta transcurrido el minuto 20.

Aunque se han llegado a congregar 10.000 espectadores, la asistencia media hasta este último mes se cuantificaba en 6.300, el 43% del aforo del Nou Estadi. Es el decimotercero en esta peculiar tabla de público de la Liga Adelante que lidera La Romareda, (15.744) y cierra el Municipal de Palamós (1.537). El Mirandés se mantiene entre los primeros en relación al aforo y el número de habitantes de la ciudad.

Los seguidores granas (Tarragona tiene una población que supera ligeramente los 131.200 habitantes) han respondido de forma tímida al ascenso de categoría. El incremento de la asistencia media al Nou Estadi respecto al curso pasado, en Segunda B, ha sido de unos 900 espectadores, según confirman desde esta capital catalana.