El Correo
Mirandés

Sergio jugó en menos de 18 horas con el filial

Sergio Pérez, en un entrenamiento con la primera plantilla.
Sergio Pérez, en un entrenamiento con la primera plantilla. / Avelino Gómez

Fue una de las sorpresas del fin de semana porque el portero del filial y, en teoría, tercero del primer equipo, Sergio Pérez, jugó con el Mirandés de Segunda y con el de Tercera en un plazo de 18 horas, con un viaje desde Sabadell entre medias el sábado por la noche. Un hecho que sorprendió –porque no es muy habitual, siempre y cuando haya más efectivos disponibles– desde el primer instante.

La óptima actuación que firmó Imanol Elías en Girona, a pesar de los tres goles que recibió el equipo, hacía pensar que tras la baja de Razak sería el portero titular en la Nova Creu Alta. Es el guardameta que fichó para la primera plantilla y las acciones que protagonizó en Montilivi le podían haber servido para recobrar la titularidad. En sala de prensa, la anterior semana, el cancerbero señaló que «la confianza te la da la continuidad», pero dos días después Terrazas se olvidó de él y optó por confiar en otro guardameta y porque jugara en tierras catalanas Sergio, sabiendo que horas después volvería a hacerlo en Ence pese a que el segundo portero del filial se encontraba en condiciones de ser de la partida.

Demasiada responsabilidad, quizás, para un efectivo que hasta hace escasos meses jugaba en Regional con el Mirandés. Pero lo cierto es que a las repetidas ausencias de Razak (entre lesiones, sanciones y convocatorias con su selección apenas ha jugado cuatro partidos oficiales) han conllevado que el Mirandés sea el único equipo de Segunda que ha utilizado ya a tres porteros en esta Liga. Algo poco frecuente cuando apenas han transcurrido once jornadas del campeonato y el portero del filial ya ha disputado con la primera plantilla cuatro encuentros.

Imanol, defenestrado

El mensaje que le ha mandado Carlos Terrazas a Imanol es claro si se tiene en cuenta que estaba disponible para jugar en lugar del sancionado Razak. Ha vuelto a contar con el portero del ‘B’, quien por si esto no fuera poco, en un periodo de 18 horas defendió la portería del filial tras regresar desde Barcelona. Es evidente que salvo por imperiosa necesidad, al menos de momento, el navarro es el tercer portero de la plantilla. En la Copa, ante el Alavés (también jugó Sergio tras hacerlo en Liga) ya recibió un aviso.

Se vivió una situación similar la pasada temporada al utilizar a todos los porteros de la plantilla. Pero con una salvedad: por aquel entonces los tres pertenecían a la primera plantilla y Bernardo (el tercero de la fila) acumulaba una dilatada experiencia en clubes de la categoría de plata. Ahora, en cambio, el escalafón más alto al que había llegado Sergio era jugar en Tercera (con el Alavés B hace varias temporadas) y los primeros partidos del Mirandés B tras el ascenso.