El Mirandés lo intentó de nuevo al final pero esta vez no hubo remontada ni posibilidad de sumar puntos. / avelino gómez

Otra mitad tirada y reacción tardía

El Mirandés pierde por quinta vez en Anduva tras mejorar solo en la segunda parte y cuando fue por detrás en el marcador

ÁNGEL GARRAZA

Segunda derrota consecutiva tras perder en Valladolid, la quinta en Anduva desde que empezó la temporada y el guión sigue siendo prácticamente el mismo: el Mirandés recibe los goles del adversario, ayer solo uno, y a partir de ahí es cuando llega la reacción desde todos los lados: en el banquillo y sobre el césped. Los ejemplos abundan en esta campaña. Algunas veces le ha dado para puntuar, pero para desgracia del mirandesismo no siempre va a ser así. La Segunda División no perdona y este sábado el Huesca no lo hizo. Logró su primer triunfo con Xisco Muñoz de entrenador. En el cuarto encuentro desde que se hizo con las riendas de los azulgranas.

Sigue faltando consistencia defensiva. El equipo rojillo es inferior físicamente, en el cuerpo a cuerpo, a casi todos los rivales y eso trasciende sobre el césped. Sale casi siempre perdedor en los duelos individuales, las disputas, los balones aéreos...Y tampoco es que en las últimas fechas genere tanto arriba como para materializar las pocas ocasiones que crea. Solo en los últimos minutos, a la desesperada, cuando ya da igual recibir más tantos, pone en aprietos al contrario. Más por corazón que por cabeza. Ayer, una vez más, se reprodujo esta situación.

Escobar colocó a Brugué por la banda derecha y a Riquelme por la izquierda, mientras Íñigo Vicente se quedó en el banquillo, lo que constituyó la sorpresa principal en una alineación en la que debutó Imanol tras permanecer mes y medio fuera por lesión. En el minuto 7 vio la primera cartulina amarilla del encuentro, lo que siempre merma la evolución de un jugador en el partido. Aun así, estuvo a un buen nivel.

El Huesca, como ha venido haciendo en las últimas jornadas, reforzó el centro del campo con Mosquera por delante de la defensa para tener más balón.

Y fue el que lo tuvo durante casi todo el primer tiempo, 40 minutos. En este periodo, Pulido remató fuera de cabeza tras un centro lateral cuando se encontraba solo. Gaich obligó a Lizoain a lucirse al chutar desde la frontal del área y en el córner siguiente, Seoane estrelló la pelota en el poste. Tres ocasiones muy claras.

Los rojillos, mientras tanto, permanecían atrás, esperando al rival desde el círculo central. Solo se acercaron al área de Andrés Fernández a partir del minuto 39. Lo hicieron mediante un lanzamiento de Oriol Rey, que Andrés Fernández despejó con muchos apuros en dos tiempos. Un minuto después, Meseguer, en postura acrobática, lo intentó pero sin acierto. Fue la única producción en ataque en unos primeros 45 minutos en los que el rival fue mejor. Llevo el control del duelo y propuso más ante un Mirandés encerrado en su campo y más pragmático. Con escasas ideas ofensivas.

Riquelme protagonizó una arrancada por el perfil diestro y los dos primeros disparos en la reanudación: uno acabó mansamente en las manos del portero visitante y en el segundo, intentó una vaselina que no encontró el destino deseado por muy poco. Los locales habían llegado en un minuto casi más que en todo el primer tiempo.

Xisco Muñoz, el entrenador foráneo, lo veía menos claro que al principio. Tenían menos la pelota en su poder y optó por reforzar la sala de máquinas al incorporar a Mikel Rico, así como a Juan Carlos. El mediocentro fue el que avisó en primer lugar al no despejar el cuero la zaga rojilla tras varios intentos. El saque de esquina posterior (ver las indicaciones del cuerpo técnico del Mirandés en cada acción de este tipo que se señala en contra es un espectáculo) llevó el susto a la filas mirandesistas. Lizoain se pudo finalmente hacer con el cuero con muchos apuros.

Pasaban los minutos y el Huesca se volvió a hacer con el cuero. Solo le duró un cuarto de hora a los rojillos, lo que aprovechó el contrario para marcar el único tanto de la tarde, que le supuso sumar tres importantes puntos para no descolgarse demasiado de la parte alta de la clasificación. El gigantón Gaich se fue hasta la línea de fondo y su pase al primer palo fue aprovechado por el incisivo Marc Mateu para adelantarse a la defensa y hacer lo propio con su equipo en el electrónico.

Habían transcurrido 70 minutos. Escobar, hasta entonces, no había introducido cambio alguno. Hizo, de golpe, tres cuando marcaron los oscenses. A remolque. Con el marcador en contra. Hassan, Gelabert e Íñigo Vicente se sumaron por Álex López, Marqués y Brugué en un partido que ahora sí estaba loco, de ida y vuelta, y en el que los aragoneses se mostraban físicamente mucho mejor.

Rementeria y, a falta de siete minutos para el final, Marcos Olguín se sumaron al choque. El canterano debutaba con el primer equipo en una de las pocas notas positivas de la tarde. Acostumbra a entrenar con la primera plantilla, ya desde la pasada campaña, y la verdad es que no desentonó. Entre otras cualidades, físico tiene para manejarse en la medular.

A base de faltas y de centros laterales, el Mirandés puso cerco a los dominios del cancerbero del Huesca. Incluso, tuvo alguna acción en la que pudo conseguir el empate. La más clara, fue un centro chut de Gelabert –reapareció tras superar, parece que por fin, sus problemas en el esófago–. La pelota se envenenó de tal forma que pegó en el poste y dio la impresión de que entraba dentro de la portería, pero no fue así. Buena parte de la afición reclamó la revisión en el VAR, pero el juego continuó y los de Escobar cosechan una nueva derrota en el Municipal. No llegó el anhelado segundo triunfo consecutivo en casa para despegar.

Todo lo contrario. Cada vez el equipo está más cerca del pozo después de revitalizar, una vez más, a un contrario que llegaba herido. El Mirandés sigue ejerciendo de buen samaritano.

Mirandés: Lizoain, Iago López, Capellini, Anderson, Imanol; Meseguer, Oriol Rey (Olguín, m. 83); Brugué (Íñigo Vicente, m. 71), Álex López (Hassan, m. 71), Riquelme (Rementeria, m. 87) y Marqués (Gelabert, m. 71).

Huesca: Andrés; Buffarini (Escriche, m. 73), Pulido, Ignasi Miquel, Miguel; Mosquera, Salvador (Rico, m. 56), Ferreiro (Juan Carlos, m. 56), Seoane, Mateu (Nwakali, m. 84) y Gaich (Andrei, m. 73).

Goles: 0-1, m. 67: Marc Mateu.

Árbitro: El Canario Pulido Santana amonestó con tarjeta amarilla a Imanol y Capellini y por parte visitante a Buffarini, Ignasi Miquel, Nwakali y Andrés Fernández.

Incidencias: No se facilitó asistencia. Unos 2.700 espectadores. El Mirandés saltó con camisetas de ánimo a Simón. Debutó con el equipo el canterano Olguín.