Los jugadores se despidieron cabizbajos de la afición. / Avelino Gómez

El Mirandés está todavía muy verde

Apenas compitió ante un rival de calidad y mucho más veterano que gozó de innumerables ocasiones de gol

ÁNGEL GARRAZA

La tarea del entrenador del Mirandés siempre es ardua al principio de la temporada. Tiene que hacer frente a un equipo muy joven y completamente nuevo en las primeras jornadas mientras compite en la Liga y, a la vez, se conjunta y adquiere experiencia en una categoría nueva para casi todos. Se esperaba un inicio complicado, si bien la de ayer fue la peor imagen, muy floja, del equipo en las tres jornadas disputadas. El 1-3 final reflejó la diferencia que hubo sobre el césped entre un conjunto muy novato y verde en todos los conceptos y los experimentados futbolistas del Málaga, quienes de haber estado más acertados podían haber logrado una mayor goleada. Esto acaba de comenzar, faltan 39 jornadas pero lo cierto es que mucho trabajo le queda por delante al cuerpo técnico de Joseba Etxeberria.

Dos novedades en el once inicial presentó el preparador elgoibarrés. Por primera vez fue titular el veterano Manu García en la medular; hizo pareja con Beñat Prados y entró en lugar de Oriol Rey, que esperó su oportunidad en el banquillo. Jofre Carreras también se sumó al once inicial en detrimento de Juanlu.

Javi Serrano, finalmente, no pudo figurar en la convocatoria definitiva al no llegar a tiempo su inscripción. Se le había incluido en la citación por parte de la entidad pero dos horas antes de que comenzara el encuentro se advirtió a través de las redes sociales que no estaba entre los citados, que fueron 21, con cinco efectivos del Mirandés B. El bloque blanquiazul se presentó con los exmirandesistas Javi Jiménez en el perfil izquierdo de la defensa y el pivote Genaro por delante.

El primer susto para la parroquia rojilla se contabilizó en el saque de centro del Málaga. A través de una jugada ensayada, Fran Sol asistió en una acción rapidísima a Febas, quien solo ante Ramón Juan chutó desviado cuando lo tenía todo para marcar. No se habían cumplido ocho segundos de encuentro.

Un partido que prometía porque los dos conjuntos salieron decididos a buscar la portería. Se intuían goles en Anduva. Al final los hubo pero para ventaja de los entrenados por Pablo Guede, que consiguieron el primer triunfo del campeonato, algo que se le resiste al cuadro jabato.

Desde el primer momento el duelo se convirtió en un ida y vuelta. Los andaluces llegaban como colistas, algo circunstancial en la tercera jornada pero una posición siempre más delicada en un club con la exigencia del andaluz.

El que más se aproximaba y con peores intenciones era el cuadro visitante, que llegaba muy fácil al área mirandesista. Rubén Castro recogió un balón al borde del área y su chut se fue rozando el poste. La segunda acción clara de gol.

Al Mirandés le faltaban ideas atacantes y en las labores de contención no se mostraba especialmente aplicado en ninguna de las líneas. En el 23 Fran Sol lo intentó desde lejos y obtuvo la respuesta del cancerbero rojillo, que repelió a córner. La tercera.

El conjunto boquerón estaba mejor plantado sobre el césped ante un equipo, mucho más bisoño y que, además, se mostraba muy desacertado en los pases. Hasta el minuto 28 no se escuchó el 'uy' por parte de la afición jabata. Fue a tiro de Roberto López. Se marchó alto. Ningún disparo entre los tres palos en 45 minutos y el equipo transmitía las peores sensaciones de los tres encuentros disputados hasta la fecha.

En el siguiente acercamiento, Nico Serrano se fue por la banda derecha, pero estuvo lento para decidir. En la vuelta, de nuevo el foráneo Febas lanzó, esta vez a las manos del meta, y en el 33 hasta el exrojillo Javi Jiménez se atrevió desde el borde del área para que el cancerbero local se luciera de nuevo.

Gallar lanzó a las nubes desde el área en otra aproximación más. Pero tanto va el cántaro a la fuente... que el bloque de Guede atinó en el 47. Mala salida de balón de Raúl Parra y tras varios rechaces en el área tuvo que ser Javi Jiménez, precisamente, quien marcara. No quiso celebrar el tanto y pidió perdón, pero el gol subió al marcador.

Había que corregir situaciones en el segundo periodo e introducir variaciones porque el Mirandés había hecho aguas por todos los lados. Oriol Rey y Juanlu se sumaron por Manu García y Jofre tras el descanso en un equipo demasiado bisoño en todos los sentidos ante los buenos jugadores del Málaga.

Muy verde en todos los sentidos, como así se evidenció en el segundo tanto de los visitantes. Rubén Castro remató a placer en el 50 un centro de falta para cruzar fuera del alcance de Ramón Juan. Más cuesta arriba todavía.

Quedaban 40 minutos por delante, tiempo para intentar la remontada, pero Serrano, cuando se dirigió solo a los dominios de Reina –el veterano portero estaba inédito– volvió a decidir mal para desesperación de la grada.

El choque transcurría ya con menos ritmo hasta que el primer disparo entre los tres palos de los de Etxeberria acabó en gol. Raúl García sufrió una falta dentro del área, penalti que él mismo se encargó de transformar. Reina tiró de experiencia para poner nervioso a López (parecía el encargado de tirarlo), pero lo lanzó el '9' y el tanto subió al electrónico.

Sin embargo, la alegría duró poco en casa del pobre porque apenas un par de minutos después, Fran Sol demostró su calidad para hacer el tercero en una contra de manual.

Con todo perdido, los rojillos se fueron hacia delante, más por corazón que por cabeza. Jugaban en casa y había que intentarlo, pero la diferencia era considerable y el partido enfilaba su recta final. Con pocos efectivos en la plantilla y escasamente rodados, Castillo reemplazó a Serrano y Santos a Parra. Roberto López cabeceó en el 89 a las manos de Reina y ya no hubo incidencias que destacar. Un punto de nueve es la cosecha en los tres primeros compromisos de la Liga.